Hasta Koke tiene que hacer memoria: el Atlético lleva nueve años sin ganar en Alemania
El lesionado capitán, que no viaja, es el único rojiblanco que jugó en la última victoria colchonera en territorio germano, un 2-4 al Leverkusen en 2017. Desde entonces, seis viajes y seis derrotas (21:00, M+ Liga de Campeones 2)

Baena, Grimaldo y Llorente, pilares del Atlético
Hasta Koke tiene que hacer memoria para recordar la última vez que el Atlético ganó en Alemania. El capitán, lesionado y ausente en Stuttgart, estaba sobre el césped aquel 21 de febrero de 2017, cuando los rojiblancos asaltaron Leverkusen por 2-4. Este martes vuelven a territorio germano, a Stuttgart, (21:00, M+ Liga de Campeones 2) con una cuenta pendiente que empieza a criar telarañas.
Desde aquella noche, seis visitas a equipos de la Bundesliga y seis derrotas. Dortmund (4-0), Leverkusen (2-1), Leipzig (2-1), Bayern (4-0), nuevamente Leverkusen (2-0) y otra vez Dortmund (4-2). La suma tampoco alegra el viaje: 17 goles encajados y sólo cuatro marcados.
La curiosidad es que el Atlético aterriza con una racha exactamente opuesta: seis victorias consecutivas. Simeone prefiere mirar esa parte del álbum. "De todo lo que pasó antes me olvido porque ya no cuenta", aseguró antes del encuentro. Hace bien: para encontrar el último triunfo rojiblanco en Alemania hay que rebobinar casi diez años.
Y el único futbolista de la actual plantilla que disputó aquella victoria ni siquiera ha viajado. Koke se ha quedado en Madrid por lesión. Oblak también pertenecía ya a aquel Atlético, aunque contempló desde el banquillo el 2-4 de Leverkusen. Ahora Simeone reclama "su mejor versión" bajo los palos.
El Cholo tampoco podrá contar con Cuti Romero, mientras espera recuperar a Johnny Cardoso. Enfrente tendrá un Stuttgart que, según el argentino, es fuerte físicamente, presiona arriba y sabe replegarse cuando toca. "Un partido duro", resumió. Tampoco hacía falta decorar demasiado el diagnóstico.
Stuttgart, al menos, guarda recuerdos bastante mejores. Allí conquistó el Atlético su primer título europeo, goleando 3-0 a la Fiorentina en el desempate de la final de la Recopa de 1962. Simeone también tiró de hemeroteca para recordar que en esa ciudad "han pasado cosas importantes" para el club.
Sesenta y cuatro años después no hay una copa esperando. Con ganar en Alemania por primera vez desde 2017, de momento, puede valer.