Es el presidente de ATA
Lorenzo Amor desmonta el cohete de Moncloa; menos empleo y más gasto para empresarios y autónomos
Recuerda, una vez más, que la reducción de jornada costará más de 12.000 millones a empresas y autónomos y que las horas que no "echen" los trabajadores las tendrán que hacer los autónomos con empleados a su cargo.

El presidente de ATA, Lorenzo Amor, interviene durante la XXI edición del Premio Nacional Joven Empresario. A. Pérez Meca / Europa Press 12/12/2024
Como siempre, el presidente de ATA y vicepresidente de la CEOE, Lorenzo Amor, representa a los autónomos y tiene una visión bien distinta de lo que dice el Gobierno de Sánchez.
Amor prevé que el crecimiento del empleo para este 2025 sea menor que el del año anterior por las "trabas" que el Gobierno ha impulsado en 2024 y que entrarán en vigor este año.
"Nos encontramos con subida de cotizaciones, con subida de impuestos y con una reducción de la jornada laboral que va a costar a las empresas y a los autónomos más de 12.000 millones de euros", ha indicado Amor en una entrevista a la Cope.
En la misma, Amor ha recordado que la reducción de jornada a 37,5 horas que el Gobierno quiere impulsar afectará sobre todo a las pequeñas y medianas empresas, lo que, sumado a un 2024 en el que se ha destruido empleo entre las empresas de uno y tres trabajadores, hace que el presidente de ATA crea que este año no se va a llegar "ni mucho menos" a los más de 400.000 nuevos empleos registrados a cierre de año, a falta de conocer los datos de afiliación y paro registrado de diciembre.
De igual manera, ha asegurado que el recorte del tiempo de trabajo provocará que los autónomos asuman la reducción de jornada de sus trabajadores, porque un trabajador por cuenta propia no puede asumir "cerrar una hora antes ni media hora antes su negocio".
Tilda de "parches" el alza del MEI y la cuota de solidaridad
Preguntado por la nueva cuota de solidaridad y el incremento del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) para 2025, Amor ha asegurado que estas medidas son solo "parches" que el Gobierno realiza sobre el sistema de pensiones y que no servirán para corregir "el déficit que hay entre el gasto y el ingreso".
"Se nos decía que hay que alargar la vida laboral, ya estamos cercanos a los 67 años, luego se nos dijo que se iba a solucionar con el mecanismo de equidad intergeneracional y ahora se nos dice que se va a solucionar con la cuota de solidaridad. El problema es que vamos parcheando, pero no atajamos el gran problema que tenemos, que es un problema de gasto", ha expuesto.
En esta línea, Amor ha afirmado que muchos trabajadores que ganen más de 59.000 euros al año van a ganar "lo mismo o quizás menos" debido al incremento del MEI y por la nueva cuota de solidaridad que empezó a aplicarse desde este miércoles a los salarios que superen la base máxima fijada de 4.909 euros mensuales.
"Para los autónomos es un coste añadido, pero un coste añadido a otros como la reducción de jornada, la subida de impuestos (...). Cada día en España ser autónomo, ser empresario, generar un empleo se está convirtiendo en más zancadilla, más burocracia, más trámite, más regulación. Hay una voracidad fiscal y recaudatoria que está lastrando sobre todo a las pequeñas empresas y a los autónomos, que son los que tienen más difícil aguantar", ha lamentado Amor.
Que España no aplique el IVA franquiciado es una cosa mala
En relación al IVA franquiciado para autónomos, Amor ha calificado de "incomprensible" que España sea el único país de la Unión Europea (UE) que no vaya a aplicarlo en 2025, salvo en los casos en los que se realicen actividades con países que hayan aplicado esta directiva europea y, por tanto, tengan IVA franquiciado.
"Hemos estado dos años hablando con la Dirección General de Tributos, con la Agencia Tributaria en un grupo de expertos donde estaban los agentes sociales y donde llegamos a documento que establecíamos cómo se debería de aplicar el IVA franquiciado en nuestro país. Al final el Ministerio de Hacienda no lo va a aplicar", ha criticado.
Para Amor, no aplicar esta medida supone que "en pleno siglo XXI" los trabajadores por cuenta propia tengan que seguir cumpliendo con su declaración del IVA de manera trimestral, cuando podía haberse suprimido, o al menos reducido, esta presentación trimestral.