Yolanda Díaz defiende la subida del SMI y 'abre el melón' de los salarios máximos
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, respondió a las críticas de la CEOE y apuntó a los directivos empresariales como parte del problema

La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz
La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, respondió este martes a los reclamos de Antonio Garamendi, presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), por su propuesta para aumentar el salario mínimo en cincuenta euros al mes para este año, hasta los 1.184 euros por catorce pagas.
El máximo dirigente de la CEOE criticó el pasado lunes que el Gobierno esté separando "por tramos o por fascículos" aspectos inherentemente relacionados y que afectan a la salud de las empresas: "Parece que, por un lado, va la jornada laboral, parece que, por otro lado, va el salario mínimo, parece que, por otro lado, van las cotizaciones sociales, cuando es un todo, y nosotros queremos hablar del todo".
"¿Tú crees que alguien que tiene un pequeño establecimiento en un pueblo tiene capacidad de pagar 2.000 euros al mes en un bar al que entran cuatro?", agregó Garamendi, reivindicando la importancia de pensar en las PYMEs a la hora de tomar este tipo de medidas. Y agregó: "Lo que hay que hacer es implementar, trabajar en una línea, de hacer un planteamiento mucho más serio de lo que es la economía que tenemos y hacer inversiones en productividad, eso es lo que tenemos que conseguir, y mientras tanto, esto es lo que una empresa puede pagar, porque realmente los que pagan estos salarios son los más débiles".
Ante las palabras de Garamendi, Díaz reaccionó sentenciando que una empresa incapaz de pagar el salario mínimo interprofesional (SMI) "obviamente no es una empresa sana". Además de calificar de "inaudito e impropio" lo dicho por Garamendi, la ministra y vicepresidenta segunda del Gobierno afirmó que para él es "fácil" mantener esta postura, pues "cobra 25 veces el SMI al mes".
"Me parece inaudito que el presidente de la CEOE haga estas declaraciones, son impropias. Creo que se está equivocando (...) Las pequeñas empresas, los autónomos o las grandes empresas se rigen por algo de lo que siempre habla el señor Garamendi, que son los convenios colectivos. Por tanto, una panadería, una peluquería (...) se aplica un convenio colectivo que establece unos salarios. Pero que no haga trampas el señor Garamendi, porque el salario mínimo opera en aquellos colectivos sociales, trabajadores y trabajadoras que están justamente fuera de convenio y por eso incorporamos esa corrección económica", declaró Díaz en TVE.
La ministra saca pecho
Aunque la ministra ha aclarado que el aumento del salario mínimo en cincuenta euros mensuales "no es suficiente" para equilibrar el salario medio con la Unión Europea, ésta sacó a relucir el aumento drástico del SMI como uno de los logros de ministerio: "He subido el salario mínimo un 54%, lo que no se había hecho nunca en la democracia española. Y se ha criticado incluso en el seno del Gobierno".
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Díaz habla de salarios máximos
La vicepresidenta ha defendido que el aumento del SMI no perjudica a la economía española y puso la mira en los salarios máximo. Según Díaz, el problema en España se centra en los altos salarios e indemnizaciones que perciben directivos empresariales y los miembros de los consejos de administración: "Hay que seguir subiendo el salario mínimo, hay que seguir subiendo los salarios en España y hay que poner la atención no en el salario mínimo, sino en la desigualdad social que existe y en esos salarios máximos. ¿Cuántas personas en España perciben más de 4.000 euros al mes? ¿Por qué no hablamos de esas rentas?".
Díaz recordó la indemnización que recibió este lunes el ya expresidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete: "Ayer veíamos una indemnización archimillonaria para el señor Pallete. Y esto no causa rubor. Esto no le preocupa a ninguna formación política. Pues yo creo que es muy importante que hablemos de los salarios máximos. El problema no es el SMI. La herramienta SMI tiene que ver con la pobreza laboral, la combate, tiene que ver con el feminismo, con las mujeres trabajadoras. El problema son esos elevadísimos salarios, de los que nunca hablamos, de muchas personas, hombres y mujeres, que están sentados en consejos de administración, que algunos ganan cantidades absolutamente obscenas al día".