Adif cambia los ascensores de Atocha en plena saturación: 919.000 euros para ganar velocidad
Con más de 29 millones de viajeros en 2023, la estación de Puerta de Atocha-Almudena Grandes afronta su propia "cuesta arriba" de movilidad. Adif ha licitado la instalación de cinco nuevos ascensores por casi un millón de euros para modernizar el acceso en plena sobrecarga estructural.

Nuevos ascensores en la terminal de salidas de la estación de Madrid Puerta de Atocha
Adif Alta Velocidad ha anunciado la inversión de 919.075 euros para sustituir los cinco ascensores de la terminal de salidas de la estación de Madrid Puerta de Atocha-Almudena Grandes, una infraestructura que en 2023 batió récords con más de 29 millones de pasajeros. La medida llega como respuesta a la creciente presión sobre una estación que lleva años al límite de su capacidad, y donde la movilidad vertical se convierte cada día en un nuevo cuello de botella.
La empresa pública instalará cinco nuevos ascensores panorámicos de impulsión electromecánica, que prescinden del tradicional cuarto de máquinas y prometen más rapidez, menor tiempo de espera y una tasa de averías inferior. Los actuales elevadores, de sistema hidráulico, han quedado obsoletos para el flujo actual de pasajeros, muy por encima de las previsiones de diseño original.
La operación pretende ser quirúrgica: la sustitución se hará ascensor por ascensor para no dejar a los viajeros sin servicio. Se mantendrá la estética del cerramiento y la perfilería metálica, lo que, según Adif, permitirá "minimizar los costes de mantenimiento". Cada nuevo ascensor tendrá capacidad para 21 personas o 1.600 kilos, distribuidos en dos paradas.
Desde el ente ferroviario destacan que esta actuación forma parte del cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible número 9, centrado en la creación de infraestructuras fiables y de calidad. No obstante, la realidad es que Atocha sigue necesitando una intervención más profunda para evitar la saturación total del complejo ferroviario más importante del país.
Mientras tanto, el Gobierno sigue prometiendo infraestructuras de vanguardia mientras gestiona el día a día con licitaciones millonarias que, aunque necesarias, apenas rascan la superficie de los verdaderos desafíos de movilidad y conectividad que tiene una estación cada vez más tensionada por la demanda. ¿Cuándo llegará la reforma estructural de Atocha que realmente responda al crecimiento del AVE y la alta velocidad?