Empresarios de Tarragona exigen al Ayuntamiento que deje la ideología y apruebe ya el nuevo POUM
La falta de avances en el nuevo plan urbanístico desespera al tejido económico tarraconense, que denuncia indefiniciones políticas y parálisis por miedo electoral a dos años de los comicios.

Imagen del Pleno del Ayuntamiento de Tarragona.
A un año de que el Ayuntamiento de Tarragona presentase su propuesta de nuevo Plan de Ordenación Urbanística Municipal (POUM), los avances siguen siendo mínimos. Una situación que ya empieza a desesperar al tejido económico de la ciudad, que ha levantado la voz para exigir "celeridad, consenso y menos ideología" en un proceso que marcará el desarrollo de la ciudad en las próximas décadas.
Con el reloj electoral ya descontando los dos años hasta los próximos comicios municipales, muchos temen que el POUM acabe en un cajón más por estrategia política que por falta de planificación. Así lo denuncian los principales actores económicos de la ciudad, que ven con preocupación cómo las dudas internas en el propio equipo de gobierno que lidera Rubén Viñuales (PSC) están bloqueando el proceso.
“Estamos muy lejos de aprobar un POUM y esto nos preocupa”, advierte con claridad Daniel Roig, presidente de la Asociación de Promotores y Constructores de Cataluña (Apce), quien lamenta que el debate sobre temas como la estación intermodal o la nueva terminal en la Horta Gran ha hecho que se vuelva "a poner el contador a cero". Roig subraya que “ni siquiera se ha consultado a la sociedad civil organizada” en este punto clave para el futuro de Tarragona.
Desde la Cámara de la Propiedad Urbana, su gerente, Héctor Ruana, va más allá y denuncia un “exceso de ideología” en el proceso. "ERC se mantiene enrocada en el plan que dejó hecho cuando estaba en el gobierno, y eso complica cualquier tipo de consenso", asegura. Y advierte: “No es lo mismo aprobar el plan este año que el que viene. El acceso a la vivienda es ya un problema grave”.
También la Cámara de Comercio de Tarragona, a través de su presidenta Laura Roigé, ha mostrado su preocupación por la falta de dirección en el urbanismo municipal. "Limitar el crecimiento hacia Llevant supondría una pérdida competitiva que Tarragona no puede permitirse", sostiene. Desde el ente cameral piden dejar a un lado “el populismo y los frenos ideológicos” y optar por una planificación “realista y cohesionadora”.
Por su parte, el concejal de Urbanismo, Nacho García, mantiene la prudencia: “La fecha es incierta, pero más vale hacerlo bien que rápido”, insistió días atrás. Pero el sector económico no quiere más excusas: no se trata de correr, sino de empezar ya a caminar.
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