Sánchez Llibre carga contra el Gobierno por el apagón y sentencia el debate nuclear: "España no puede prescindir de ella"
El presidente de la patronal catalana afea el silencio del Ejecutivo durante el caos eléctrico y llama a un pacto de Estado energético sin prejuicios ideológicos.

El presidente de Fomento del Trabajo, Josep Sánchez Llibre.
El apagón eléctrico que sacudió ayer la Península Ibérica sigue dejando secuelas más allá de los cortes de luz: también ha dejado al descubierto las grietas del sistema energético español y, sobre todo, la preocupante falta de reflejos del Gobierno ante una crisis que paralizó durante horas servicios clave en toda España.
Así lo ha denunciado este martes el presidente de Fomento del Trabajo, Josep Sánchez Llibre, quien ha valorado con dureza la gestión del Ejecutivo de Pedro Sánchez. A su juicio, el silencio institucional fue tan inquietante como el propio fallo eléctrico. “La ciudadanía aguantó estoicamente, sin saber nada, durante horas. Es inaceptable que se tardara tanto en informar qué estaba pasando”, ha señalado durante su intervención en un desayuno de Nueva Economía Fórum.
Pero Sánchez Llibre no se ha quedado ahí. Para él, lo sucedido ha marcado un punto de inflexión en el debate energético nacional: “Si ayer pudimos subsistir gracias a la energía nuclear francesa y a la hidráulica marroquí, el debate nuclear en España tendría que estar finiquitado”. Así de claro. Ni paños calientes ni concesiones ideológicas: el presidente de la patronal catalana cree que el sistema eléctrico ha demostrado su fragilidad y que la energía nuclear no es una opción, sino una necesidad.
En su análisis, ha subrayado que el país no puede continuar renunciando a una fuente de energía estable, fiable y limpia como la nuclear, al tiempo que ha pedido inversiones serias en redes eléctricas y una ampliación de la capacidad nuclear en Cataluña y el resto de España.
Además, ha apelado directamente a los partidos con representación en el Congreso: “Es hora de un pacto de Estado energético. Necesitamos dejar atrás los sectarismos y poner sobre la mesa un modelo que combine renovables, energía de respaldo y sentido común”.
Mientras tanto, el Gobierno sigue sin ofrecer una explicación técnica clara ni una comparecencia pública que dé la cara ante los millones de ciudadanos afectados. Porque una crisis energética de esta magnitud no se resuelve con notas de prensa y silencio administrativo.