La OCU denuncia el abandono de los pasajeros de tren tras el robo de cable en la línea Madrid-Sevilla
La Organización de Consumidores y Usuarios critica la falta de asistencia básica, como agua, comida o alojamiento, para los viajeros afectados por la interrupción de la alta velocidad este domingo, y exige que los robos de cable dejen de considerarse "circunstancias extraordinarias" para garantizar compensaciones justas.

Pantallas de las salidas de trenes en la estación de Atocha-Almudena Grandes, a 5 de mayo de 2025, en Madrid (España).
Indignación entre los pasajeros de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla tras la enésima interrupción del servicio por un robo de cable de cobre este domingo. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha alzado la voz para denunciar que los viajeros, atrapados durante horas sin posibilidad de continuar su trayecto, no recibieron la asistencia mínima a la que tienen derecho, como agua, comida o, en los casos más graves, alojamiento para pasar la noche fuera de casa.
La OCU ha recordado que, según el reglamento europeo sobre los derechos de los viajeros de ferrocarril, las compañías están obligadas a ofrecer estas atenciones básicas, independientemente de la causa de la interrupción. Sin embargo, en este caso, los pasajeros se encontraron desamparados, enfrentándose a un caos que, según la organización, se está convirtiendo en algo demasiado habitual en las líneas ferroviarias españolas.
El problema no acaba ahí. La normativa europea permite a las empresas ferroviarias eximirse de pagar indemnizaciones si el retraso o la cancelación se debe a "circunstancias extraordinarias", como el robo de cable, considerado un acto de terceros. Pero la OCU pone el dedo en la llaga: estos robos son cada vez más frecuentes y, en su opinión, las autoridades y las compañías no están tomando las medidas necesarias para prevenirlos con la diligencia debida.
"No es aceptable que se escuden en la excepcionalidad de estos incidentes cuando se repiten con una frecuencia alarmante", ha declarado un portavoz de la OCU. La organización exige que los robos de cable dejen de clasificarse como circunstancias extraordinarias, lo que abriría la puerta a compensaciones más justas para los pasajeros, que en muchos casos sufren importantes pérdidas económicas y personales por estas interrupciones.
La OCU también ha instado a los afectados a reclamar sus derechos y a documentar cualquier gasto adicional derivado de la incidencia, como transporte alternativo o pernoctaciones. "Los viajeros no pueden seguir siendo los grandes olvidados cada vez que un robo de cable paraliza el tren", concluyen desde la organización, que promete seguir presionando para que las compañías y las autoridades asuman su responsabilidad.