Almaraz inicia su cuenta atrás: el CSN da el primer paso para su cierre en 2027
El Consejo de Seguridad Nuclear aprueba la Instrucción Técnica Complementaria que marca el camino para el cese definitivo de la unidad I de la central nuclear de Almaraz, en Cáceres, fijado para noviembre de 2027, un hito que despierta incertidumbre en la región.

Central nuclear de almaraz
La central nuclear de Almaraz, en Cáceres, encara su recta final. El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha dado luz verde a la Instrucción Técnica Complementaria (ITC) que establece los pasos y plazos para el cese definitivo de la unidad I, programado para el 1 de noviembre de 2027. Este documento, clave en el proceso, obliga al titular de la central a presentar con dos años de antelación una serie de informes detallados, incluyendo un análisis de seguridad, la normativa aplicable y los documentos oficiales adaptados a la nueva etapa de parada.
Para los habitantes de la zona, este avance regulatorio no solo marca el fin de una era para una instalación que ha sido motor económico, sino que también abre un debate sobre el futuro energético y laboral de la comarca.
La ITC, aprobada tras la autorización de explotación concedida en 2020 por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, detalla los requisitos que la central debe cumplir para garantizar un cierre seguro. Entre ellos, se incluyen los Documentos Oficiales en Parada (DOP), que adaptarán las operaciones al cese, y los Documentos Complementarios (DCOP), que deberán presentarse un año antes del cierre para su evaluación por el CSN.
Este proceso, aunque técnico, tiene un impacto humano profundo: los trabajadores de Almaraz, las familias de la región y los municipios cercanos se enfrentan a la incertidumbre de cómo sustituir el peso económico de la central. Mientras el CSN vela por la seguridad nuclear, la sociedad extremeña reclama un plan claro para amortiguar el impacto de un cierre que, aunque esperado, no deja de generar inquietud.