El Ibex consolidado a pesar de la guerra entre la FED y Trump
El Ibex 35 despide la semana (y prácticamente el mes) en consolidación, después de un enero movido por un cóctel de macrodatos y resultados y con la política monetaria de EEUU metida otra vez en el precio.

Gráfico de la evolución reciente del IBEX 35
El cierre semanal se sitúa en torno a 17.590 puntos , con un +1,6% acumulado en enero y una semana prácticamente plana: ha sido un mes de consolidar niveles mientras el mercado digiere una avalancha de resultados (en Europa y EEUU) y datos de PIB preliminares en la eurozona (y grandes países) con el IPC preliminar en España. En paralelo, el tono europeo ha sido razonablemente constructivo por la lectura de beneficios, aunque con reacciones dispares por compañías.
En lo técnico, la película de la semana es clara: el Ibex no se ha desplomado, pero tampoco ha acelerado; está en una fase de pausa en máximos, donde lo importante es qué niveles se defienden más que cuánto se avanza. La zona psicológica inmediata sigue siendo el entorno de 17.500–17.600 como suelo de corto plazo (mientras se mantenga, el sesgo sigue siendo alcista), y por arriba el índice necesita nuevos catalizadores para romper con claridad y evitar que enero termine plano. Esta semana, esos catalizadores han estado en los resultados (por ejemplo, CaixaBank y las grandes tecnológicas) y en el frente monetario de EEUU, con el foco en el anuncio del sustituto de Powell que se ha convertido en un factor de volatilidad adicional.
CAIXABANK

Gráfico de la evolución reciente de CaixaBank
CaixaBank llega al cierre de semana con dos fuerzas tirando a la vez: por un lado, un goteo de toma de beneficios típico tras un rally muy fuerte; por otro, un catalizador fundamental de primer nivel con la publicación de resultados. En términos de precio, la semana ha sido más bien de consolidación: el valor venía de apoyarse en la zona de 10,50–10,60 €, rebotó con decisión a mitad de semana (llegó a cerrar el 27/01 en 10,845 €) para posteriormente impulsarse en la última sesión de la semana con la publicación de resultados. El suelo lo está poniendo, además, la retribución al accionista: el banco ha ejecutado ya el 35,7% del programa de recompra de 500 M€ (con precio medio de compra en la décima semana de 10,6648 €), lo que suele actuar como soporte mecánico cuando el mercado duda.
Desde el punto de vista técnico, el gráfico sigue siendo claramente alcista, pero con el matiz de que está en fase de lateral de consolidación tras el gran tramo de subida. La resistencia “de verdad” está muy bien identificada: los máximos históricos en 10,91 €; superarlos de forma limpia abriría el camino hacia la zona psicológica de 11 €. En el lado defensivo, los niveles que importan están más cerca de lo que parece: la franja 10,40–10,50 € (mínimos recientes dentro del rango) es el soporte inmediato; perderla devolvería al valor a una corrección más amplia dentro de una tendencia de fondo positiva. Y en fundamentales, el fondo acompaña: CaixaBank ha presentado un beneficio récord de 5.891 M€ en 2025 (+1,8%) y un dividendo total de 0,50 € brutos por acción (+15%), reforzando la idea de que el mercado no está comprando solo d forma coyuntural, sino por su capacidad de generar capital y devolverlo.
NATURGY

Gráfico de la evolución reciente de Naturgy
Naturgy ha dejado esta semana una señal técnica bastante clara, de las que cambian el tono del gráfico en pocos días. El valor cotiza en torno a 26,44 € y ha conseguido romper la resistencia de 26,16 €, lo que además implica anular el hueco bajista que arrastraba desde mediados de diciembre. Esa combinación (ruptura + cierre del gap) suele atraer compras de continuación, porque despeja el escenario de rebote puntual y lo convierte en un movimiento más tendencial. Con el camino más abierto, el siguiente objetivo natural que marca el mercado es la zona de 27,74 €, que coincide con los máximos históricos.
La parte interesante es que, a diferencia de otros valores muy direccionales, Naturgy llega a esa zona técnica con un trasfondo corporativo que también está en transición: reconfiguración del accionariado y del free float tras la auto-OPA y la recolocación posterior, salidas parciales de fondos y el papel de Criteria buscando encaje industrial; además, el mercado sigue mirando el encaje estratégico del gas y la futura retribución regulada de redes como posibles focos de valor o fricción. En términos operativos, el nivel a vigilar queda bien definido: mientras el precio se mantenga por encima de 26,16 € (antigua resistencia convertida en soporte), el sesgo sigue siendo alcista; si lo perdiera, lo más probable sería volver a una fase de consolidación lateral antes de intentar de nuevo el ataque a máximos.