La automoción reclama consenso político y una transición justa para no dejar atrás a los ciudadanos
La industria del motor alerta de que la descarbonización solo será viable si se apoya en un marco regulatorio estable, colaboración público-privada y políticas que garanticen el derecho a la movilidad. Las principales asociaciones del sector piden realismo para proteger el empleo y la competitividad industrial.

Consenso en la automoción
El sector de la automoción ha alzado la voz para reclamar consenso político, cooperación entre administraciones y empresas y una transición justa que sitúe al ciudadano en el centro de cualquier estrategia de movilidad. Una demanda que llega en un momento clave, marcado por los objetivos climáticos europeos y por la necesidad de adaptar la industria sin poner en riesgo su peso económico y social.
Así lo han defendido las principales asociaciones de automoción y movilidad de España —Aedive, AER, Anesdor, Anfac, Faconauto, Feneval, Ganvam y Sernauto— reunidas en el Círculo Neutral in Motion, que ha celebrado un encuentro para presentar una visión común de la movilidad sostenible, accesible y socialmente equilibrada que marcará los próximos años.
El foro ha servido además para dar a conocer el Manifiesto Neutral in Motion, un documento que fija las bases del compromiso del sector con la transición hacia una movilidad alineada con los objetivos climáticos europeos, pero sin renunciar a la competitividad industrial, la protección del empleo ni la cohesión territorial.
“La descarbonización de la movilidad debe ser una oportunidad para reforzar nuestro tejido industrial, garantizar el derecho a la movilidad de los ciudadanos y construir soluciones realistas, inclusivas y consensuadas”, ha subrayado el portavoz del Círculo Neutral in Motion, Juan Luis Barahona, durante la apertura de la jornada.
El papel estratégico de la industria del motor
La primera de las mesas de debate, titulada El papel estratégico de la industria de automoción en la transición sostenible, puso el foco en el carácter determinante del sector como motor económico e industrial del país. Los ponentes coincidieron en que la transformación solo será posible si se apoya en un marco regulatorio estable, homogéneo y predecible que aporte certidumbre a las decisiones empresariales.
Desde la perspectiva de la electrificación, el director general de Aedive destacó que la infraestructura de recarga es un pilar esencial para que el ciudadano confíe en el vehículo eléctrico. “Si el usuario no percibe que puede cargar con facilidad, confianza y precios razonables, la transición pierde velocidad. En España el reto es avanzar hacia una visión sistémica donde movilidad, energía e infraestructuras crezcan al mismo ritmo”, explicó.
Por su parte, el secretario general de Anesdor, José María Riaño, reclamó que las políticas públicas tengan en cuenta las singularidades del sector de la moto. “Solo reconociendo sus particularidades, los planes de incentivos y la normativa podrán potenciar su adopción y maximizar su contribución a la movilidad urbana”, señaló.
En la misma línea, el director general de Anfac, José López-Tafall, insistió en que para que la transición sea viable y competitiva “es imprescindible contar con un marco regulatorio estable, homogéneo y predecible, que acompañe el enorme esfuerzo inversor que están realizando los fabricantes”.
Desde el ámbito de los proveedores, el director general de Sernauto, José Portilla, advirtió de que el liderazgo futuro del sector dependerá de su capacidad para reforzar su base tecnológica. “Es prioritario mejorar la eficacia real de las deducciones fiscales a la I+D+i y apostar de forma decidida por el talento industrial y tecnológico si queremos mantener la competitividad”, afirmó.
La movilidad como derecho esencial
La segunda mesa, bajo el título Una movilidad sostenible al alcance de todos los ciudadanos, abordó la dimensión social de la transición ecológica. Un debate en el que se puso de manifiesto que la descarbonización solo será posible si es justa, accesible e inclusiva, evitando brechas territoriales o económicas.
El presidente de la AER, José-Martín Castro, defendió el papel del renting como palanca de cambio. “Facilita que ciudadanos y empresas accedan a una movilidad más eficiente, segura, conectada y digitalizada. Además, es un claro acelerador de la renovación del parque y de la electrificación”, apuntó.
En este contexto, el director general de Faconauto, José Ignacio Moya, fue contundente: “El primer ladrillo de la movilidad sostenible es renovar el parque. No hay descarbonización creíble con un parque envejecido, inseguro y más contaminante”. Moya recordó que en 2025 varias comunidades autónomas han demostrado su capacidad para liderar con éxito planes propios de renovación, una tendencia que previsiblemente continuará en 2026.
Desde el sector del alquiler, el presidente ejecutivo de Feneval, Juan Luis Barahona, defendió el rent a car como una fórmula que combina sostenibilidad y libertad de movimiento. “Somos capaces de alquilar un vehículo en un punto y devolverlo en otro, optimizando la rotación de flotas. Por eso es imprescindible una normativa única a nivel estatal; no podemos seguir con reglas distintas en cada municipio”, reclamó.
El cierre de la jornada corrió a cargo del director general de Ganvam, Fernando Miguélez, quien subrayó la necesidad de proteger a las pequeñas y medianas empresas del sector. “Es imprescindible crear un marco adecuado para que las pymes no se queden fuera de la movilidad conectada, que es la verdadera revolución de la automoción”, concluyó.
Un mensaje claro y compartido por todo el sector: la transición hacia una movilidad más limpia debe construirse desde el consenso, con el ciudadano en el centro y sin poner en riesgo uno de los grandes pilares industriales de España.