El sector del automóvil pide estabilidad política para consolidar su recuperación
El sector del automóvil español empieza a dejar atrás los años más difíciles de la última década. El Congreso Faconauto 2026, celebrado en Ifema Madrid con más de 2.000 profesionales y 70 empresas patrocinadoras, ha servido para constatar la recuperación de la red de concesionarios y, al mismo tiempo, lanzar un mensaje claro a la clase política: la transformación del sector exige estabilidad regulatoria, seguridad jurídica y un gran acuerdo institucional que garantice inversiones y empleo en los próximos años.

Marta Blázquez, presidenta de Faconauto
El Congreso Faconauto 2026, celebrado en Ifema Madrid y que ha reunido a más de 2.000 profesionales de la automoción junto a 70 empresas patrocinadoras, ha servido para confirmar un cambio de ciclo en el sector del automóvil en España. Tras cinco años marcados por la presión regulatoria, la caída de la demanda y una profunda transformación tecnológica, la red de concesionarios empieza a consolidar su recuperación y reclama ahora un marco político estable que garantice seguridad jurídica y previsibilidad.
La patronal de los concesionarios considera que el momento actual exige un compromiso institucional que permita afrontar con garantías las inversiones que requiere la transición hacia la nueva movilidad. Con una red de 2.255 concesionarios repartidos por todo el territorio, una facturación de 53.662 millones de euros y 166.300 empleos directos, el sector insiste en su papel clave dentro de la economía española y en la cohesión territorial.
En este contexto, Faconauto ha pedido al Gobierno y a las principales fuerzas parlamentarias abrir un proceso de diálogo que desemboque en un gran acuerdo para la automoción. El objetivo sería garantizar estabilidad normativa, coherencia regulatoria y una hoja de ruta clara que permita al sector afrontar su transformación sin sobresaltos políticos.
Un punto de inflexión tras años de dificultades
Durante la apertura del Congreso, la presidenta de Faconauto, Marta Blázquez, situó en 2025 el inicio del cambio de tendencia tras varios años especialmente complicados para la automoción. “Por fin empezamos a ver la luz al final del túnel gracias a las políticas de estímulo a la demanda”, señaló.
Blázquez recordó que la descarbonización del automóvil se ha impulsado en muchos casos sin tener en cuenta la situación real del mercado. En los últimos cinco años, España ha perdido alrededor de 1,8 millones de matriculaciones, una cifra que equivale a un año y medio completo de ventas.
A pesar de ese escenario, la red de concesionarios ha vivido una profunda transformación interna. El sector ha experimentado procesos de concentración empresarial, la llegada de nuevas marcas y la creación de alianzas con socios financieros, energéticos, tecnológicos y aseguradores.
Este proceso, según la patronal, ha fortalecido la estructura empresarial del sector y ha mejorado su capacidad para afrontar las inversiones necesarias para adaptarse a la movilidad del futuro.
“Nadie pone en duda que la fórmula más eficaz, rentable y favorable para el comprador es a través de los concesionarios”, afirmó la presidenta de Faconauto, reivindicando el papel de una red profesional cercana al cliente en un momento de incertidumbre tecnológica.
Un sector que vuelve a crecer
Los datos del último ejercicio reflejan esa evolución positiva. En 2025, la red de concesionarios alcanzó los 2.255 puntos de venta, la cifra más alta de la última década.
La facturación del sector aumentó un 10,9%, hasta situarse en 53.662 millones de euros, mientras que el empleo directo creció en 2.500 personas hasta alcanzar los 166.300 trabajadores.
Si se observa el periodo completo de los últimos cinco años, los concesionarios han generado 14.075 nuevos empleos netos, un dato que evidencia la resiliencia del sector pese al complejo contexto regulatorio y económico.
La rentabilidad media se situó en el 1,47% sobre facturación, una cifra que, aunque modesta, refleja una mejora progresiva de los márgenes y confirma la capacidad del sector para adaptarse a un entorno cambiante.
La demanda, clave para la transición
Bajo el lema del Congreso, “Tú decides”, Faconauto defendió la necesidad de aplicar una transición tecnológica basada en la neutralidad y adaptada a la realidad económica de familias y pequeñas empresas.
La patronal insiste en que la electrificación del parque automovilístico debe avanzar, pero de forma acompasada con el mercado y con medidas que impulsen la demanda.
En este sentido, Blázquez subrayó el impacto positivo de los planes de renovación del parque impulsados por distintas comunidades autónomas. Estos programas contribuyeron a generar unas 50.000 matriculaciones adicionales en 2025, reforzando el mercado en un momento de debilidad.
Faconauto adelantó además que en los próximos meses más gobiernos autonómicos pondrán en marcha nuevas iniciativas similares, lo que permitirá reforzar la coordinación entre administraciones y acelerar la renovación del parque automovilístico español, uno de los más envejecidos de Europa.
Un pacto de Estado para la automoción
El mensaje central del Congreso ha sido la necesidad de impulsar un gran acuerdo político para el sector del automóvil que garantice estabilidad más allá de los ciclos electorales.
Blázquez advirtió de que muchas decisiones regulatorias llegan “a trompicones” y sin medidas acordes con la importancia estratégica del sector. “Sin el automóvil, España se para”, afirmó.
La patronal considera que la transformación de la industria exige inversiones a largo plazo que solo pueden acometerse con un marco regulatorio estable y predecible. Un entorno así permitiría reducir la volatilidad normativa, reforzar la confianza de los inversores y enviar un mensaje claro en el contexto europeo.
No en vano, los principales países competidores están desplegando estrategias industriales para atraer inversiones y reforzar su autonomía tecnológica. España, advierten desde el sector, no puede quedarse al margen si quiere mantener su peso industrial en la próxima década.
Faconauto propone que este acuerdo se construya a partir del trabajo ya realizado en el Plan Auto 2030, ampliándolo y reforzándolo hasta convertirlo en un verdadero marco estratégico compartido.
El objetivo sería consolidar una hoja de ruta que garantice continuidad política, coordinación territorial y coherencia regulatoria. Si logra el respaldo suficiente, podría incluso evolucionar hacia un auténtico Pacto de Estado para la automoción.
Los ejes de la estrategia
La patronal plantea que ese acuerdo nacional se articule sobre varios ejes estratégicos.
El primero es la política industrial, con medidas destinadas a impulsar la producción, la innovación y la inversión en I+D dentro del marco del Plan Auto 2030.
Otro de los pilares sería la energía y las infraestructuras, con el objetivo de garantizar electricidad competitiva para la industria y acelerar el despliegue real de puntos de recarga para vehículos eléctricos.
El acuerdo también debería abordar el reto del talento y el empleo, reforzando la formación profesional y facilitando el relevo generacional en un sector que requiere perfiles cada vez más especializados.
Asimismo, se propone mejorar la competitividad de las pymes mediante la simplificación administrativa y la reducción de costes regulatorios.
La fiscalidad es otro de los puntos clave. Faconauto plantea modernizar un sistema impositivo que considera desfasado y utilizarlo como herramienta para incentivar la renovación del parque automovilístico.
Entre las medidas planteadas también figura impulsar la transformación del transporte pesado por carretera y activar plenamente el plan nacional de renovación del parque previsto en la futura Ley de Movilidad Sostenible.
Un momento decisivo para el sector
Para la patronal de los concesionarios, el momento actual es decisivo. La recuperación del mercado empieza a consolidarse, pero la transformación tecnológica y energética del sector exige inversiones multimillonarias.
“Es el momento de consolidar un marco estable que permita planificar inversiones, proteger el empleo y reforzar el peso industrial de España en Europa”, concluyó Marta Blázquez.
A su juicio, la transición hacia la nueva movilidad no puede depender de los cambios políticos. El sector reclama reglas claras, una hoja de ruta compartida y compromisos presupuestarios que garanticen seguridad a largo plazo.
“Este acuerdo no es solo una demanda sectorial”, subrayó la presidenta de Faconauto. “Es una apuesta estratégica por la competitividad, la cohesión territorial y la autonomía industrial de España”.