El pluriempleo que Sánchez no cuenta

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante una sesión plenaria en el Congreso.
El 29 de mayo, mientras el PSOE acumulaba más de 9 frentes judiciales y algunos de sus socios empezaban a pedir elecciones, Pedro Sánchez se pronunció en X, no para hablar de corrupción, sino para vender la arcadia feliz que gracias a él gozamos los españoles. “El salario medio en España creció un 23% entre 2018 y 2024, por encima de la inflación. Los salarios bajos lo hicieron un 42%, duplicando la subida de la inflación”, dijo en un tuit. Lo que no dijo es igual de revelador.
La Encuesta de Población Activa (EPA) del Instituto Nacional de Estadística (INE) publicada hace unas pocas semanas registraba en el primer trimestre de 2026 un total de 611.600 personas con, al menos, dos empleos en España. Es el segundo registro más alto de toda la serie histórica y marca una tendencia preocupante para todo aquel que quiera verlo. Desde que Pedro Sánchez llegó a Moncloa el pluriempleo entre los españoles ha crecido el 37%, lo que significa que 164.400 españoles más necesitan, al menos, dos trabajos para llegar a fin de mes.

Ocupados con empleo secundario.
El pluriempleo se concentra, en su mayor parte, en personas empleadas en el sector servicios – hostelería, comercio, cuidados, limpieza del hogar… - con contratos a tiempo parcial que no cubren lo suficiente y que se ven obligados a buscar un segundo empleo para complementar unos ingresos que, de otro modo, no alcanzan para llegar a fin de mes. No es un consultor de traje y corbata con dos clientes, es un camarero que cuando acaba de trabajar en una barra se va a otra a seguir trabajando.
Y la propia estadística que Sánchez cita de forma selectiva lo confirma, porque según la Encuesta de Estructura salarial, el número de personas que ganaba por debajo de dos salarios mínimos en 2018 era el 51,91% y en 2024 ha ascendido hasta el 67,01%, es decir, dos de cada tres españoles cobran menos de 2.000 euros netos al mes.

Encuesta de estructura salarial.
Y es que aquí está la contradicción que el presidente prefiere no explicar. Si los salarios crecen tanto como dice Sánchez, ¿por qué hay cada vez más españoles que necesitan dos empleos para sobrevivir? Pues la respuesta es clara aunque existen múltiples razones.
La primera es el incremento del coste de la vida, y en particular la vivienda: el alquiler medio en España ha subido más de un 50% en la última década, y ninguna subida salarial ha sido capaz de compensar este golpe a las rentas medias y bajas.
La segunda es la negativa rotunda a deflactar el IRPF tal y como se le ha solicitado al ejecutivo desde la oposición en numerosas ocasiones. Con tramos fiscales congelados y precios al alza, el Estado recauda más, pero a costa de que el trabajador se lleve menos a casa cada mes.
El resultado es una economía que mejora la media a base de multiplicar los trabajadores que no llegan. Eso no es un logro, es un síntoma de una enfermedad que se está cronificando.
Conviene no confundir la propaganda con la realidad: que suba el salario medio no significa que mejore la vida de quien tiene que encadenar empleos para pagar el alquiler y la cesta de la compra.
Sánchez dijo el 29 de mayo que quería contrastar “la realidad del país” con el “ruido mediático” y para ello usó de manera parcial los datos que estaban a su disposición. La realidad del país también la mide el INE, también consta en la EPA, y también se llama 611.600 personas que cada mañana se levantan para ir a uno de sus dos trabajos. Eso no es ruido, son datos. Los que el presidente no eligió mostrar.