Sánchez pide calma a los suyos e intenta tapar la realidad ante la tormenta judicial que cerca al PSOE
El presidente del Gobierno ha aprovechado la reunión de la Ejecutiva Federal del PSOE para lanzar un mensaje de tranquilidad a la dirección socialista y reivindicar su relato: que el partido debe seguir gobernando pese a los casos judiciales que le rodean. Sin embargo, distintas fuentes socialistas admiten que la preocupación en Ferraz es creciente.

La presidenta del PSOE, Cristina Narbona, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y la secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró Soler, durante una reunión en la sede federal del partido
Pedro Sánchez ha intentado este lunes insuflar tranquilidad a una cúpula socialista cada vez más preocupada y pendiente de los jueces, autos y etcétera que acorralan a la formación del puño y la rosa. El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE ha aprovechado la reunión de la Comisión Ejecutiva Federal para pedir serenidad a los dirigentes del partido y emplazarles a seguir adelante pese a los casos judiciales que rodean a los socialistas.
El encuentro se ha celebrado en uno de los momentos más delicados para Ferraz y es que es el primero tras las explosiones de los casos Zapatero y Leire Díez. Según fuentes de la Ejecutiva, Sánchez ha trasladado a los suyos que mantiene intacta su intención de continuar al frente del Gobierno hasta 2027 y resistir al vendaval. El jefe del Ejecutivo también ha insistido en que "vale la pena gobernar" y ha pedido a los dirigentes socialistas que sigan trabajando al margen de la evolución de los distintos sumarios judiciales. Un asunto al que trata de intentar quitar hierro repitiendo el argumento de la persecución política, jurídica e incluso policial hacia el partido.
Todo ello se produce además recordemos después de una imagen especialmente incómoda para el PSOE: la entrada de agentes de la UCO de la Guardia Civil en la sede de Ferraz para recabar documentación relacionada con las presuntas maniobras destinadas a frenar investigaciones de corrupción.
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Pese al mensaje oficial de tranquilidad, distintas fuentes socialistas consultadas han reconocido estas semanas que la inquietud se ha instalado en varios miembros del partido, especialmente entre las voces más críticas al líder. El temor no se limita a los procedimientos ya conocidos, sino también a la posibilidad de que aparezcan nuevas informaciones que sigan deteriorando la situación política de los socialistas.
La dirección del PSOE trata mientras tanto de proyectar una imagen de normalidad y resistencia frente a una sucesión de escándalos que no deja de crecer. Desde Ferraz insisten en que seguirán centrados en la acción de Gobierno y en mantener el calendario político previsto... y el relato previsto: resistir a toda costa.
Montse Mínguez habla de un "nuevo PSOE"
La portavoz socialista, Montse Mínguez, ya de puertas para fuera en rueda de prensa, ha aireado ese mensaje de persecución contra el partido, asegurando que se está produciento un "linchamiento" contra ellos.
Mínguez ha llegado a afirmar que se está generando "un ambiente irrespirable" con el objetivo de que la militancia y la ciudadanía dejen de confiar en los socialistas. Además, ha llamado la atención sobre las "casualidades" que, a juicio de la dirección, se han producido durante los últimos días, coincidiendo con avances judiciales en distintos procedimientos que afectan al entorno del presidente del Gobierno.
La dirigente socialista ha defendido que el PSOE no tiene "miedo a la Justicia" y ha explicado que el partido no adoptará decisiones sobre la investigación relativa a la presunta trama para torpedear pesquisas hasta que se levante el secreto de sumario y puedan conocerse los detalles del procedimiento.

La portavoz de la Ejecutiva Federal del PSOE, Montse Mínguez
Mínguez también ha reivindicado las medidas internas adoptadas tras los escándalos que afectaron a Santos Cerdán y José Luis Ábalos. Según ha explicado, los socialistas han reforzado los mecanismos de transparencia, trazabilidad y control internos y se encuentran inmersos en un proceso de cambios que ha definido como "una nueva manera de hacer", un "nuevo PSOE".
Preguntada por las voces críticas dentro del partido, entre ellas las de Emiliano García-Page, Felipe González, Rafael Escuredo o Ramón Jáuregui, la portavoz ha asegurado que el PSOE escucha a todos, aunque ha lamentado que algunos dirigentes cuestionen a Sánchez de manera permanente. Frente a ellos, ha destacado que existen otras voces que apuestan por "aguantar y resistir".
En cualquier caso, la dirección socialista ha dejado claro que mantendrá el calendario previsto y celebrará a finales de este mes un Comité Federal en el que dará cuenta de las medidas internas puestas en marcha durante el último año.