| 30 de Junio de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Yolanda Díaz, Irene Montero e Ione Belarra
Yolanda Díaz, Irene Montero e Ione Belarra

El veto de Podemos reta a Sánchez y denigra a España ante el mundo

El boicot infantil e irresponsable de los ministros de Podemos a la OTAN mancha la imagen de España en un momento decisivo para la seguridad y el orden geoestratégico de Europa.

| ESdiario Editorial

 

Unos días después de la conmemoración de los 40 años de la incorporación de España la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), un acontecimiento que resultó crucial en el proceso de normalización democrática y reconocimiento internacional de nuestro país, se mantiene el veto de los ministros de Podemos a participar en la Cumbre de la Alianza, prevista para finales de mes en Madrid.

Hoy es España la que, con su compromiso de convergencia con las potencias democráticas y la mutua defensa, contribuye a hacer más sólida esta organización sometida a la prueba más dura de los últimos lustros con la agresión bélica de Rusia a Ucrania. Aunque no todos en el Gobierno de Pedro Sánchez están por la labor. Y el daño que están haciendo con su irresponsable comportamiento es muy grave.

La ausencia de los ministros de Unidas Podemos, incluida la de la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, en el solemne acto central de la conmemoración del ingreso de España en la OTAN, ha representado un sabotaje en toda regla a la imagen y la integridad del Gobierno español y, lo que es más intolerable, a la propia apuesta atlantista de nuestro país.

 

Solo una izquierda inmadura, trasnochada y sectaria es capaz de mantenerse en posturas anteriores a la caída del Muro de Berlín con la política de bloques. Y esto no supondría un problema si estuviera lejos de los centros de poder y de toma de decisiones. Pero se da la circunstancia de que esa izquierda forma parte del Ejecutivo de España, para más señas anfitrión de una inminente cumbre de la OTAN cuya "dimensión histórica" fue especialmente subrayada por el Rey Felipe VI en el acto del 40 aniversario.

La invasión genocida de Ucrania ordenada por Vladimir Putin ha sacudido a las democracias europeas, que han reparado de pronto en que las libertades públicas y los derechos humanos son valores aún muy frágiles. Y están seriamente amenazados por la vesania de tiranos abrazados a unos populismos y a unos nacionalismos devastadores.

Tan solo la unidad y la firmeza en la defensa de los valores democráticos cuentan en esta hora decisiva, lo que obliga a la máxima lealtad y el mayor esfuerzo defensivo por parte de los integrantes de la OTAN en favor de la seguridad y la asistencia mutua.

O dentro o fuera

Que la parte 'morada' del Gobierno se empecine en su boicot, no ayuda para nada a mantener la confianza de los aliados en España. Y es responsabilidad directa del presidente del Gobierno atajar esa deriva, llamando severamente al orden a esos ministros. Porque no se trata de simple postureo o de un bochornoso ejercicio de nostalgia.

En vísperas de la cumbre que definirá el nuevo orden geoestratégico y que tendrá como marco precisamente nuestro país, la disyuntiva está clara y no valen medias tintas: o se está con el Gobierno español y su compromiso firme con el mundo libre o se está en el bando de Putin. Y parece clara la elección de un partido que, con ese bagaje, debería ya estar fuera del Gobierno.