| 16 de Enero de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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El Gobierno de Sänchez
El Gobierno de Sänchez

Un año perdido

España despide 2021 con el mayor coste de vida en 30 años, el menor crecimiento de Europa y un Gobierno caracterizado por su sectarismo e incompetencia.

| ESdiario Editorial

 

Si 2020 fue un año dramático, su secuela que ahora zanjamos no deja lugar a grandes esperanzas en el que a la vez estrenamos. El balance de 2021 no puede ser positivo, si se analiza todo lo ocurrido con un mínimo de rigor y de honestidad, dos virtudes que buena parte de la política y del periodismo parecen haber abandonado en pos de una militancia ciega y perniciosa.

A los males inherentes a una pandemia sanitaria devastadora, hay que añadirle todas sus consecuencias económicas. Y a ambas, la gestión subsiguiente de un Gobierno superado por las circunstancias o dispuesto a utilizarlas para impulsar todo tipo de reformas y tropelías en beneficio de su extremismo ideológico.

Si en 2020 España fue el más con mayor destrucción de su PIB en toda Europa; 2021 lo ha sido el de menor crecimiento: esa combinación, por si sola, resume la situación real de un país fundido y el resultado de la gestión de un Gobierno consagrado a la pose y definido por sus resultados.

2020 fue un año dramático y 2021 ha sido un año frustrante, con un Gobierno que solo ha servido para agravar los problemas

Ese contexto debería haber presagiado un 2021 marcado por grandes acuerdos parlamentarios, al menos entre PSOE y PP, sobre las pensiones, el gasto público, los presupuestos o el mercado laboral que, además, consolidara un consenso sólido en torno a otros asuntos estructurales como la solidez constitucional, el respeto a la Corona y la defensa de la identidad nacional.

España saldrá adelante

Lejos de eso, hemos padecido el año más sectario en lo ideológico; más contraproducente en lo legislativo y más incompetente en lo negativo, con el peor dato de IPC en treinta años como colofón y resumen de todo ello y el presidente protagonizando comparecencias triunfalistas mientras.

La esperanza para 2022 no puede ser alta con esa hoja de ruta. Pero si algo han demostrado España y los españoles es su capacidad de salir adelante y de reponerse, a la circunstancias y a Gobiernos que aceleran los problemas y frenan las soluciones.