| 20 de Mayo de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Historias de un espía de Albacete

Vivimos hoy en una primavera que nos debería de cargar de sueños, de ganas de hacer y crear, pero nos viene como de luto, porque este año, en Alicante llueve todas las semanas

| Sergio Morales Edición Elche

Feliz fin de semana. Madrid será una fiesta, el 2 de mayo cae en lunes y eso da una motivación especial a nuestros amigos madrileños, algunos de ellos con auténtica pasión por nuestras tierras de Levante, así que gozaremos de ellos como visitantes.

Ayer supe de la historia de aquel espía, nacido en Albacete, que había tenido dos pasiones, el baile español y ser espía, y que esto último lo supiera todo el mundo. Cuando lo nombraron espía se enteraron todos en su pueblo, hubo una gran fiesta organizada por el ayuntamiento y se recogió dinero para comprarle un traje, porque Jacintito el de la Tomasa, no podía ser espía vestido de cualquier manera. Los amigos le preguntaban qué iba a hacer con el baile español, ahora que taconeaba tan bien, pero Jacintito pensó que le atraía mucho más lo del espionaje. 

Practicando las escuchas y el seguimiento a personas y esas cosas de espía, se encontró con unos de ERC que intentaron sonsacarle información, pero él se negó a decir cualquier cosa, él sólo hablaba en su pueblo, fuera de allí nada y los de ERC se presentaron allí, en aquel pueblo de Albacete, donde nació nuestro espía, pero no entendían lo que contaban, porque los de ERC sólo hablaban catalán. Tras coger un gran enfado, escribieron al Presidente del Gobierno para que éste diera explicaciones y el Presidente decidió despedir a Jacintito el de la Tomasa, porque fuera lo que fuera lo que hubiera ocurrido, él, el Presidente, no era culpable.

Así que ahora nadie le hace caso a nuestro espía. El pobre Jacintito se ha olvidado de lo del taconeo y no tiene permiso para espiar y está pensando en ponerse de camarero en el bar del pueblo, porque allí se entera de todo lo que pasa y puede pasar información a unos y a otros. A ver si así consigue sacarse un sueldo. 

Por cierto, cuando lo destituyeron, la Tomasa ya estaba difunta, así que la mujer se fue al otro barrio con el orgullo de tener un hijo espía y en el cementerio monta unas tertulias tremendas hablando de lo importante que ha sido su hijo en operaciones de capturas de aquí y de allá, lo que se supo del independentismo catalán, de la fuga de los fugados y de sus madres. Lo que viene siendo una madre orgullosa, difunta, pero orgullosa.

Nosotros no somos de Albacete, somos de Alicante y no somos espías, pero también tenemos cosas interesantes que contar, como que vivimos hoy en una primavera que nos debería de cargar de sueños, de ganas de hacer y crear, pero nos viene como de luto, porque este año, en Alicante llueve todas las semanas, algo necesario, pero inusual y que nos genera "depresión anímica", si le sumo a esto los resúmenes de lo que se cuece en el Congreso, estoy para taparme la cabeza y no salir hasta que termine el año.

Con los resúmenes de lo que se cuece en el Congreso, estoy para taparme la cabeza y no salir hasta que termine el año

 

Dadas las noticias de estos días y para quitarme el enojo, he decidido prepararme un chuletón de vaca rubia gallega, con maduración larga, atemperado antes de meterlo a la brasa, para que no haya un choque de temperaturas que haga padecer a la carne y la contraiga, le abriré unos canales por los que el calor entre y vaya gestando ese prodigio de la gastronomía en el que producto y comensal se juntan, para deslizarse en un "vals" de homenaje a los sabores.

Tengan un feliz fin de semana. Piensen en ustedes, en su familia, en sus amigos, en su entorno y dispónganse a disfrutar unas horas de la vida que, por si tienen alguna duda, les diré que simplemente es hoy, aquí y ahora... solamente eso.

Como siempre, servidor de ustedes...

Sergio Morales Parra