| 08 de Diciembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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El exceso de regulación británica provoca la quiebra de la eléctrica Bulb

¿Tomará nota el Gobierno español? Hablamos de la mayor quiebra energética en Reino Unido desde hace 20 años, y ha obligado al Gobierno británico a intervenir con más 1.700 millones de libras

| ESdiario Empresa

El caos energético está dejando al descubierto las costuras que tienen algunos sistemas energéticos en el mundo, como es el de Reino Unido. Esta semana se ha producido la mayor quiebra energética en el país en más de 20 años con la caída de Bulb.  

El grupo Bulb, que era el séptimo mayor proveedor del país, es una víctima más de cómo la excesiva regulación está provocando que no se pueda trasladar el coste de las materias primas a los clientes. En Reino Unido ya han sucumbido más de 20 empresas comercializadoras de electricidad independientes, dado que no existe flexibilidad para repercutir la subida a los clientes finales.

En 2018, el regulador británico del mercado eléctrico, Ofgem, llegó a la conclusión de que las compañías “abusaban” de su posición en el mercado y los consumidores británicos no estaban suficientemente protegidos. Así, el 1 de enero de 2019 introdujo un sistema de precios máximos de las tarifas eléctricas con la idea de proteger a los consumidores.

Con la subida de los precios del gas -se han revalorizado más de un 250% desde comienzo de año-, había empresas que no tenían cubiertos sus riesgos operativos, es decir, no habían cerrado acuerdos de compra a largo plazo y se veían obligadas a adquirir electricidad en el mercado mayorista a precios más altos que los contemplados en la tarifa fija establecida por el regulador. Como no podían repercutir la totalidad de la subida a los consumidores un gran número de estas comercializadoras ha acabado en suspensión de pagos.

Pero también ha tenido un impacto negativo en los consumidores que tras la quiebra de su comercializadora se enfrentan a facturas de energía más elevadas porque el nuevo proveedor no puede ofrecer la tarifa que tenían antes. De hecho, esta propuesta ha llevado al caos a más de 2 millones de clientes desde octubre y ha supuesto un importante coste para el contribuyente La relevancia de Bulb -que cuenta con más de 1,7 millones de clientes-, ha obligado al Gobierno de Reino Unido a aportar 1.700 millones de libras (más de 2.000 millones de euros al cambio actual) para dar liquidez al grupo.

Desde el sector no se descartan más quiebras, hasta que la industria no sea capaz de recuperar los costes legítimos del suministro de energía. Esto es un ejemplo más de como la intervención de los Gobiernos y el exceso de regulación puede tener efectos negativos en el cliente, en el sector y también, en el contribuyente.