| 28 de Noviembre de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

× Home España Medios Investigación Opinión Estilo Chismógrafo Deportes Tecnología Tvcine Economía Sostenibilidad ESdiario TV Mundo C. Valenciana Andalucía Suscribirse
Clara Ponsatí junto a su abogado antes de entrar en la comisaría.
Clara Ponsatí junto a su abogado antes de entrar en la comisaría.

Ponsatí pide dinero para el abogado siendo una de las más ricas del ex Govern

La exconsejera de Educación ha quedado en libertad bajo fianza tras entregarse en Escocia. Ha hecho una colecta en Internet porque dice que no puede costearse la defensa pero capital, tiene.

| A.I.M. España

Los políticos catalanes procesados en el Tribunal Supremo le han cogido el gusto a una moda que empezó Artur Mas, la de pasar el cepillo para que los feligreses independentistas costeen sus defensas y/o fianzas. 

La última en hacerlo ha sido la exconsejera de Educación, Clara Ponsatí, que este miércoles por la mañana se ha entregado a la Policía escocesa, reclamada por la Justicia de España tras ser acusada de rebelión y malversación de fondos públicos.

Horas después ha sido puesta en libertad provisional bajo fianza y previa retirada del pasaporte. El 18 de abril se celebrará la primera audiencia para decidir sobre su extradición.

La defensa de Ponsatí la lleva el rector de la Universidad de Glasgow, Aamer Anwar. A la vez que se entregaba en Edimburgo, la exconsejera lanzaba una colecta a través del portal CrowdJustice para costearse el abogado. 

A última hora de la mañana había recaudado más de 100.000 euros y la cifra seguía subiendo. Ella ha dicho que se ha visto en la necesidad de iniciar un crowdfunding porque no puede asumir los gastos de pleitear contra España para evitar su extradición. 

Sin embargo, Clara Ponsatí era una de las más acaudaladas del extinto Gobierno de Carles Puigdemont. Mucho más que, por ejemplo, Jordi Turull, Joaquin Forn u Oriol Junqueras (los tres en prisión).

Tras tomar posesión Ponsatí declaró un capital de 237.675 euros. Tiene un piso de 126 metros cuadrados en Barcelona capital, el 50% de una casa de 150 metros cuadrados en San Cugat del Valle y la doceava parte (por herencia) de otra vivienda en Arenys de Mar.