Albares obvia la posición de la Unión Europea y reconoce a Nicolás Maduro como el "representante" de Venezuela
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, se mantiene al margen y afirma que es Nicolás Maduro quien representa a Venezuela internacionalmente

El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares
Dos semanas después de la toma de poder ilegítima de Nicolás Maduro como presidente de Venezuela, el Gobierno español sigue sin mostrar una postura firme con respecto a la situación y no reconoce la legitimidad ni de Maduro ni de Edmundo González, el ganador de las elecciones del pasado 28 de julio. En esta ocasión, José Manuel Albares ha preferido 'pasar' del tema y limitarse a reconocer a Maduro, no como presidente electo, pero sí como representante del país.
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación ha restado importancia al hecho de que la Unión Europea no reconozca a Nicolás Maduro como presidente de Venezuela, pues "hay un presidente que en estos momentos es quien irá a las Naciones Unidas y quien representa internacionalmente a Venezuela. Eso no lo podemos desconocer".
Tras las brutales violaciones de derechos humanos del régimen a raíz de las elecciones del 28J, Albares ha insistido en promover el diálogo con la dictadura, a pesar del rotundo fracaso de las últimas mesas de negociación, lideradas por el gobierno de Joe Biden hace un par de años. "Lo que tenemos que hacer es fomentar e impulsar, como lo hemos hecho en otras ocasiones en estos años, un diálogo entre venezolanos", declaró el ministro en una entrevista en Onda Cero. De esta forma, el Gobierno español coquetea con las propuestas de Gustavo Petro y Lula da Silva, quienes también se han negado a condenar la ilegitimidad de Maduro.
España, entre los pocos 'tibios' que quedan en Occidente
Mientras la enorme mayoría del mundo occidental ha mostrado su firme apoyo a Edmundo González y ha denunciado los crímenes de Nicolás Maduro y su cúpula, el Gobierno de España se encuentra en un selecto grupo -junto a Colombia, Brasil y México- de países que han optado por no posicionarse con ninguna de las dos partes. En recientes mensajes, María Corina Machado, la líder de la oposición venezolana, ha apuntado hacia esta postura, avisando que "no se puede estar bien con Dios y con el diablo".
Cabe destacar que España ha jugado un papel importante en los acontecimientos de los últimos meses en Venezuela, pues fueron ellos quienes dieron asilo en la Embajada a Edmundo González y posteriormente alojaron una reunión entre González y Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea venezolana, que terminó con un acuerdo que permitía al presidente electo viajar hasta España. Aquella negociación significó una alternativa para González al arresto inminente ante las amenazas del régimen y un alivio a la presión interna que enfrentaba la dictadura, abriendo paso para un nuevo capítulo en el conflicto.
Desde España, la oposición ha mostrado su total apoyo a Edmundo González y María Corina Machado, y ha reclamado al Gobierno su "tibieza". El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, advirtió que "España es una nación aliada con los demócratas, no con los tiranos", mientras que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, dejó claro que "o se está con la libertad o con la dictadura".