EEUU-IRÁN
Irán carga contra EEUU e Israel: denuncia “campaña de desinformación” al estilo Goebbels contra Teheran
Teherán responde a las críticas de Donald Trump y defiende que su programa nuclear tiene fines pacíficos, mientras acusa a Washington y al Gobierno israelí de inflar cifras y fabricar acusaciones para justificar presión internacional y posibles acciones militares.

Trump y Esmaeil Baqaei
El Ejecutivo iraní ha denunciado este miércoles que Estados Unidos e Israel están recurriendo a métodos propagandísticos similares a los de Joseph Goebbels, ministro de Propaganda de la Alemania nazi, para respaldar sus acusaciones contra los programas militar y balístico de Teherán, tras las recientes críticas lanzadas por el presidente estadounidense, Donald Trump.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, ha afirmado en sus redes sociales que quienes mienten de forma sistemática saben cómo fabricar una apariencia de verdad. Ha recordado la máxima atribuida a Joseph Goebbels, según la cual una falsedad repetida con la suficiente frecuencia termina por asumirse como cierta, y sostuvo que ese método propagandístico está siendo empleado contra Irán.
Según Baqaei, esta estrategia es utilizada de manera reiterada por la Administración estadounidense y por los sectores que promueven una escalada bélica en Washington, señalando especialmente a Israel, para alimentar lo que calificó como una campaña organizada de desinformación contra la República Islámica. A su juicio, las acusaciones sobre el programa nuclear iraní, el desarrollo de misiles balísticos o las cifras de fallecidos en las protestas de enero responden a esa lógica de “grandes mentiras” repetidas con fines políticos, e instó a la comunidad internacional a no dejarse confundir por lo que considera falsedades evidentes.
Reacción a Trump
Aunque no ha citado expresamente las palabras a las que respondía, sus declaraciones han llegado pocas horas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, asegurara en su discurso del Estado de la Unión que Teherán trabaja en misiles con capacidad para alcanzar territorio de Estados Unidos y reiterara que no permitirá que Irán obtenga armas nucleares, extremo que las autoridades iraníes niegan tajantemente.
En ese mismo discurso, Trump ha sostenido que la dirigencia iraní ha retomado lo que definió como ambiciones nucleares inquietantes, en vísperas de una nueva ronda de conversaciones indirectas prevista en Ginebra. Además, ha elevado a 32.000 el número de fallecidos durante la represión de las protestas, una cifra muy superior a la ofrecida por Teherán, que la sitúa en torno a 3.000, mientras que una ONG con sede en Estados Unidos habla de más de 7.000 víctimas.
Contexto de tensión y desconfianza
El Ejecutivo iraní ha denunciado en repetidas ocasiones que en aquellas protestas actuaron grupos a los que califica de “terroristas”, supuestamente respaldados por Estados Unidos e Israel, con el objetivo de provocar disturbios y aumentar el número de muertos para justificar una posible intervención extranjera. En un primer momento, Trump llegó a amenazar con una acción militar en respuesta a la represión, aunque posteriormente centró sus advertencias en el programa nuclear iraní, que Teherán insiste en que tiene fines exclusivamente civiles.
Las tensiones se producen además después de los bombardeos lanzados en junio de 2025 por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní, que dejaron más de 1.100 muertos, y que afectaron de lleno al proceso diplomático abierto para intentar alcanzar un nuevo acuerdo nuclear. El pacto suscrito en 2015 quedó prácticamente desmantelado tras la retirada unilateral de Washington en 2018 por decisión del propio Trump, lo que ha alimentado la desconfianza de Teherán ante cualquier intento de retomar las negociaciones.