| 24 de Octubre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Susanna Griso
Susanna Griso

El increíble oficio al que se quiso dedicar Griso antes de ser periodista

La reina de las mañanas en Antena 3 confiesa que llegó al periodismo después de 'fracasar' en la profesión que amaba de niña tras sufrir un accidente que le dejó huella en su cuerpo.

| M.V. Medios

Antes que periodista, Susanna Griso quiso ejercer una profesión tan apasionante como llena de riesgos. E intentó dedicarse a ello de manera temprana, de niña, pero un accidente del que arrastra aún hoy una huella en su cuerpo hizo desistir a la presentadora de 'Espejo público'.

En una entrevista en La Razón, Griso confiesa también cómo es su día a día, conciliando su trabajo matinal en la televisión con su vida personal. Para empezar, no se considera "reina de nada". "Me conformo con una sillita, un micrófono y el mejor equipo de las mañanas. El reino es suyo. Yo solo toco la corneta", asegura la presentadora.

Y de su competencia con Ana Rosa Quintana, afirma lo siguiente: "Las maratonianas siempre nos respetamos. Hay que sudar mucho la camiseta todas las mañanas para llegar a la meta. Entrenamiento, pasión y disciplina".

 

En cuanto a su día a día, la vida social es "la justa. Intento comer con amigos porque las cenas están prohibidas. Pero eso implica renunciar a la siesta". Los cuidados personales son prioritarios. Y ese es el secreto de su buen aspecto, que nada tiene que ver retoques estéticos: "Lo importante es cuidarse siempre. La disciplina. Soy prusiana".

En esos cuidados, también incluye comida casera: "Soy de escudella, cocido, fabada y lentejas. Me encanta la cuchara. Nunca he hecho dieta". Todo ello regado con un buen cóctel -su favorito es el "pisco sour"- y "vino".

Una vida exigente y disciplinada, pero con muchas satisfacciones. Muchas más que las que se habría podido dar en la profesión a la que quería dedicarse de niña y que la dejó marcada literalmente. "Siempre quise ser espía. De hecho, una de mis cicatrices, la de la rodilla, es porque me daba por espiar a toda la familia en plan Mortadelo y me clavé una aguja en la rótula. Cuatro horas de quirófano me supuso la misión", recuerda Griso.