Los cinco radares camuflados más temidos de este verano (y en qué carreteras están)
La vigilancia en carretera se intensifica este verano con tecnología cada vez más discreta.

Una de las señales que advierte del control de velocidad en la M-40, donde se encuentra el radar más multón de España este verano.
Con la operación salida en marcha y millones de coches cruzando el país, la seguridad vial se convierte en una prioridad urgente. La Dirección General de Tráfico lo sabe, y por eso ha desplegado una red de radares camuflados como nunca antes. El objetivo es frenar conductas que, aunque parezcan menores, pueden tener consecuencias graves.
Radares ninja: más atención al conducir
Los "radares ninja" son dispositivos discretos, ocultos justo debajo de señales de STOP. Ya están operativos en Madrid (km 13,95 de la M-222) y Cuenca (km 68,68 de la CM‑220).
No miden velocidad, sino el respeto a la detención completa. Si no paras del todo, puedes enfrentarte a una multa de 200 € y la pérdida de 4 puntos del carnet.
Vigilancia encubierta: coches y motos camuflados
La DGT también está usando coches y motos sin rotular para patrullar las carreteras. En estos vehículos, hay radares sofisticados que registran infracciones como el uso del móvil o no respetar la distancia de seguridad.
Funcionan en cualquier tramo, sin protocolos ni avisos. Su razón de ser es sencilla: reforzar la seguridad donde el riesgo es más alto.
Las motos están activas ya en comunidades como Cataluña y Comunidad Valenciana, donde el verano eleva el tráfico costero y los riesgos de adelantamientos indebidos o conducción temeraria aumentan. Su principal función es vigilar comportamientos, no solo velocidad.

La M-40 madrileña, punto de paso habitual en viajes estivales, concentra uno de los radares con más sanciones de todo el país.
Velolaser sobre trípode: móviles e invisibles
Pequeños radares Velolaser del tamaño de un libro puestos en marcha en junio de 2018 se colocan en arcenes o junto a señalización en carreteras secundarias.
Funcionan de forma autónoma durante horas, y pasan completamente desapercibidos. Están especialmente destinados a zonas con históricas de siniestralidad, donde controlar los excesos de velocidad es vital para reducir accidentes.
Ya están colocados en tramos como la A-6 (Madrid-Segovia) y en la A-49 en Huelva, donde la DGT ha identificado picos de velocidad superiores a 140 km/h en plena operación salida. No llevan señalización previa y pueden moverse entre días sin patrón fijo.
Radar fijo invisible: récord nacional en la M‑40, paso obligado de vacaciones
Aunque no es técnicamente camuflado, el radar del kilómetro 20 de la M‑40 (Madrid) cumple todos los requisitos para figurar entre los más temidos del verano. Su ubicación sin señalización clara y su récord de 74.873 denuncias en 2024, según Automovilistas Europeos Asociados (AEA), lo convierten en el más sancionador de España. Y no solo afecta a los madrileños.
Esta vía de circunvalación funciona en verano como un nudo clave de tránsito vacacional, enlazando con seis grandes autovías nacionales: A‑1, A‑2, A‑3, A‑4, A‑5 y A‑6. Muchos viajeros que cruzan la península hacia la costa, el norte o el sur, lo hacen por este punto, convirtiendo a este radar en una amenaza real también para quienes están de paso.
Por su volumen de tráfico, su posición estratégica y el impacto de sus multas, este radar representa la cara más visible de un problema que no es anecdótico: solo 50 radares concentran el 30 % de todas las sanciones por velocidad en España.