Baliza V16: las críticas que alertan del riesgo de eliminar los triángulos de emergencia
Las críticas que desmontan la baliza V16 antes de ser obligatoria

La principal ventaja de la baliza V-16 es permitir la señalización sin necesidad de abandonar el coche, algo que valoran positivamente algunos conductores.
A partir del 1 de enero de 2026, los triángulos de emergencia dejarán de ser válidos en España. La Dirección General de Tráfico impondrá como obligatorio el uso de la baliza V-16 conectada, un dispositivo luminoso con GPS que debe colocarse en el techo del vehículo y enviar su localización a la plataforma DGT 3.0. Pero la recepción de esta medida dista de ser positiva. Diversas voces críticas en redes sociales y plataformas especializadas sostienen que la baliza V16 presenta limitaciones importantes tanto técnicas como legales, especialmente en el contexto europeo.
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Elena Bellver
Una baliza que no sustituye al triángulo, pero lo prohíbe
En un vídeo del canal Charlamotor, que acumula miles de visualizaciones y decenas de comentarios, el análisis técnico es demoledor: la baliza no ofrece un retorno de señal, no permite saber si está conectada o funcionando, no es compatible con eCall (el sistema europeo de emergencia obligatorio desde 2018) y, lo más grave, "su luz es prácticamente imperceptible en condiciones de atardecer o buena visibilidad." El autor lo resume con contundencia: "La enciendes y confías en que funcione."
Algunos conductores critican que la baliza V-16 solo sirva en España y obligue a llevar también triángulos al circular por Europa. Sin embargo, la DGT aclara en su guía oficial que, según la Convención de Viena de 1968, los vehículos matriculados en España pueden usar legalmente la baliza en otros países firmantes, sin necesidad de triángulos. Los extranjeros, por su parte, podrán seguir utilizando los suyos al circular por España.
La crítica ciudadana: "Esto es un sacacuartos, no un sistema de seguridad"
Los foros de conductores también son un hervidero. En ForoCoches, usuarios relatan experiencias reales donde no vieron a tiempo un coche detenido con baliza: "Me lo encontré de golpe en una curva. Si llega a estar señalizado con triángulo, lo habría visto mucho antes." Otros se quejan de que "la baliza no se ve de día, menos aún con sol directo o si hay curvas cerradas."
El problema no es solo la visibilidad. Los comentarios en el vídeo de Charlamotor se preguntan quién está detrás de estas balizas. "Esto es como lo del etilómetro en Francia o las etiquetas medioambientales. Cambian la norma para que alguien gane dinero con ello", escribe uno.
¿Qué pasa si falla la cobertura, o estás en un túnel?
Otro punto crítico es la dependencia absoluta del GPS. "¿Cómo va a enviar su posición si estás en un túnel o no tienes cobertura?", lanza el autor del vídeo. A diferencia del sistema eCall, que sí es bidireccional y ofrece confirmación de emergencia a través del 112, la baliza V-16 solo lanza una señal de activación unidireccional con datos mínimos. No informa del número de pasajeros, el tipo de vehículo, ni la gravedad del suceso. Tampoco genera una respuesta inmediata al conductor. "No hay forma de saber si ha funcionado o no. Es confiar en una lucecita", concluye.
Además, hasta ahora la baliza V-16 se contemplaba como un elemento complementario al triángulo, no como su sustituto exclusivo. Este cambio ha llevado a muchos usuarios a preguntarse por qué ahora se elimina la posibilidad de usar ambos dispositivos de forma conjunta.
"El problema no es la idea, es cómo se ha ejecutado"
La mayoría de voces críticas no rechazan la innovación. De hecho, muchos coinciden en que evitar que el conductor baje del vehículo es positivo. Pero la ejecución deja demasiados cabos sueltos. Entre las críticas más repetidas en foros y vídeos, destacan la falta de coordinación con Europa, la ausencia de validación técnica independiente y la supresión prematura del triángulo como alternativa, especialmente en vías con baja visibilidad. Muchos usuarios reclaman que ambos sistemas deberían haber convivido durante más tiempo, antes de imponer uno como único obligatorio.