La DGT ya lo está haciendo: revisa la guantera y multa con 200 euros a estos conductores
La Dirección General de Tráfico intensifica los controles a coches de más de 14 años y comprobar la ITV en la guantera puede evitarte una sanción inmediata de 200 euros
Un agente comprueba la documentación del vehículo en el interior del coche durante un control rutinario de la DGT.
Que tu coche tenga la ITV al día es una obligación firme que puede acarrear sanciones económicas significativas si no se cumple. La Dirección General de Tráfico (DGT) intensifica los controles en carretera para comprobar que los vehículos tienen la Inspección Técnica de Vehículos en vigor, y así evitar riesgos en la seguridad vial. Circular con la ITV caducada puede costar unos 200 euros de multa, incluso si el coche no se está utilizando activamente.
La normativa española exige que todos los vehículos cumplan con las inspecciones periódicas establecidas: tras los primeros años de vida del coche, la ITV se convierte en un requisito estricto. El objetivo de legisladores y autoridades de tráfico es que sólo circulen por las vías automóviles que han demostrado cumplir criterios mínimos de seguridad y emisiones.
ITV caducada: 200 euros si te la piden en carretera
Circular con la ITV fuera de plazo (aunque sea por un día) se considera una infracción grave del Reglamento General de Vehículos y puede conllevar una sanción de 200 euros. Esta multa se aplica tanto si el coche está circulando como si está estacionado en la vía pública y se verifica que la inspección está caducada.
Lo que muchos conductores desconocen es que las autoridades, incluyendo la Guardia Civil y policías locales, pueden comprobar la validez de la ITV en cualquier control rutinario. Para ello consultan bases de datos digitales conectadas a la DGT o verifican directamente el estado de la documentación en la guantera del vehículo. No llevar la inscripción en regla expone al conductor a la sanción, ya que no hay un periodo de "gracia" legal después de la fecha de vencimiento del certificado.
La ITV sirve para asegurar que los elementos esenciales de seguridad del coche (como frenos, neumáticos, dirección, luces o emisiones) cumplen con estándares mínimos para circular sin poner en peligro a los ocupantes ni al resto de usuarios de la vía. Un vehículo sin ITV no ha pasado por esta revisión técnica obligatoria.
Además de la multa económica, circular con la ITV caducada puede tener consecuencias en caso de accidente. Las aseguradoras pueden negar la cobertura si el vehículo implicado no contaba con la inspección técnica vigente, lo que puede suponer un coste económico mucho mayor que la propia sanción.
Qué ocurre si la ITV tiene defectos
Si tu coche ha pasado la inspección y obtiene un resultado desfavorable, significa que tiene fallos que deben arreglarse, y conducir fuera de ese contexto también puede acarrear sanciones de hasta 200 euros. En los casos en los que la ITV resulte negativa por defectos graves, la multa puede llegar a ser de 500 euros y el vehículo puede ser inmovilizado hasta que se subsanen los problemas.