Toyota reivindica el hidrógeno como pieza clave para la movilidad y la transición energética
La marca japonesa aprovecha el Green Gas Mobility Summit para mostrar el potencial del hidrógeno más allá del automóvil. El Toyota Mirai y un generador de electricidad sin emisiones evidencian que esta tecnología aspira a desempeñar un papel relevante en la descarbonización del transporte y de la industria.
Toyota apuesta por el hidrógeno
Mientras el coche eléctrico de batería centra buena parte del debate sobre la movilidad sostenible, Toyota continúa defendiendo que el hidrógeno será una de las tecnologías imprescindibles para alcanzar la neutralidad climática. La compañía japonesa ha vuelto a poner sobre la mesa esta estrategia durante la décima edición del Green Gas Mobility Summit, celebrada en Madrid, donde ha mostrado tanto aplicaciones para el automóvil como para la generación de energía.
El principal protagonista del espacio de Toyota fue el Mirai, la segunda generación de su berlina de pila de combustible. Se trata de un vehículo eléctrico que produce su propia electricidad mediante la reacción entre hidrógeno y oxígeno, emitiendo únicamente vapor de agua como resultado del proceso.
Con una autonomía que puede alcanzar los 650 kilómetros y un repostaje de hidrógeno que apenas requiere entre tres y cinco minutos, el Mirai representa una alternativa a los vehículos eléctricos convencionales, especialmente para aquellos usuarios que necesitan recorrer largas distancias sin tiempos prolongados de recarga.
Además de exhibir el modelo, Toyota permitió a los asistentes realizar pruebas dinámicas para conocer de primera mano el funcionamiento de esta tecnología, todavía muy minoritaria en España debido a la escasa infraestructura de hidrogeneras.
El hidrógeno va mucho más allá del automóvil
La principal novedad de la presencia de Toyota en esta edición del Green Gas Mobility Summit fue la participación de EODev (Energy Observer Developments), socio estratégico de Toyota Motor Europe especializado en soluciones energéticas basadas en hidrógeno.
La compañía presentó un generador eléctrico alimentado por hidrógeno que utiliza la misma tecnología de pila de combustible desarrollada por Toyota para el Mirai. El sistema permite suministrar electricidad para diferentes aplicaciones, incluida la recarga de vehículos eléctricos, sin emisiones directas de dióxido de carbono.
Con este tipo de soluciones, Toyota pretende demostrar que el hidrógeno no debe entenderse únicamente como un combustible para automóviles, sino como un vector energético capaz de suministrar electricidad a instalaciones industriales, edificios o infraestructuras donde la electrificación directa resulta más compleja.
La estrategia de Toyota con el hidrógeno no es nueva. El fabricante comenzó sus investigaciones hace más de veinte años y en 2014 lanzó el Mirai, considerado el primer turismo de hidrógeno fabricado en serie a escala mundial.
Desde entonces, la compañía ha ampliado el uso de esta tecnología a autobuses, vehículos industriales, maquinaria pesada y diferentes aplicaciones energéticas, convencida de que la descarbonización requerirá combinar distintas soluciones en función de las necesidades de cada sector.
Toyota Mirai
Una alianza para extender el uso del hidrógeno
La colaboración entre Toyota y EODev comenzó en 2017 con el proyecto del Energy Observer, el primer barco propulsado por hidrógeno capaz de producir parte de su propio combustible utilizando agua de mar y energía procedente de fuentes renovables.
A partir de esa experiencia, ambas compañías han desarrollado diferentes soluciones estacionarias basadas en los módulos de pila de combustible de Toyota. Entre ellas destaca el sistema generador GEH2, diseñado para producir electricidad libre de emisiones directas allí donde no resulta viable una conexión convencional a la red eléctrica.
Con iniciativas como las presentadas en el Green Gas Mobility Summit, Toyota mantiene su apuesta por un modelo energético en el que el hidrógeno complemente a la electrificación mediante baterías, especialmente en aplicaciones industriales, transporte pesado y servicios energéticos donde esta tecnología puede aportar ventajas frente a otras alternativas.