Las marcas chinas fuerzan una rebaja del coche de ocasión: el mercado ajusta precios para seguir siendo competitivo
La guerra de precios iniciada en el vehículo nuevo ya se traslada con fuerza al mercado de segunda mano, donde los modelos de todas las edades registran descensos de valor ante una oferta cada vez mayor y el empuje de los fabricantes chinos.

Lepas L8 y coches ocasion
La ofensiva comercial de las marcas chinas ya no está alterando únicamente el mercado de vehículos nuevos. La intensa política de descuentos con la que fabricantes como BYD, MG, Omoda, Jaecoo o Leapmotor han logrado ganar cuota de mercado en España está provocando un efecto dominó que alcanza de lleno al mercado de ocasión, obligado a ajustar precios para mantener su atractivo frente a unos coches nuevos cada vez más asequibles.
Se trata de una consecuencia lógica de una tendencia que Motor Lobby viene analizando durante los últimos meses: la creciente guerra de precios, impulsada por la llegada masiva de nuevos competidores asiáticos y por las agresivas campañas comerciales de los fabricantes tradicionales para no perder terreno. El resultado es un mercado mucho más competitivo en el que la diferencia económica entre comprar un coche nuevo o uno usado se reduce progresivamente.
Los últimos datos del Índice GANVAM-DAT correspondientes al primer semestre del año confirman este cambio de escenario. La corrección de precios ya no afecta únicamente a los vehículos más recientes, sino que se extiende a prácticamente todos los segmentos de edad del mercado de ocasión.
Los coches más antiguos también bajan
Una de las principales novedades es que incluso los vehículos más veteranos, tradicionalmente menos expuestos a las fluctuaciones del mercado, comienzan a perder valor de forma significativa.
Los modelos con entre 11 y 15 años reducen su precio medio un 4,4%, hasta situarse en 9.927 euros, mientras que los vehículos con más de 16 años registran un descenso del 3,7%, quedándose en una media de 4.635 euros.
No se trata de un dato menor. Estos automóviles representan más de la mitad de todas las operaciones de compraventa de vehículos usados en España, por lo que cualquier variación en sus precios tiene un impacto directo sobre la evolución global del mercado.
La explicación no reside únicamente en una menor demanda. También influye el hecho de que el consumidor dispone ahora de alternativas nuevas mucho más competitivas, especialmente en el segmento de acceso, donde las marcas chinas han conseguido reducir considerablemente la distancia económica respecto a un vehículo usado.
Más oferta de vehículos jóvenes
A este fenómeno se suma otro factor que también está transformando el mercado: el aumento de la oferta de vehículos relativamente recientes.
La finalización de miles de contratos de renting está incrementando la disponibilidad de coches de entre dos y cinco años, precisamente uno de los segmentos más demandados por los compradores particulares por ofrecer todavía garantía, tecnología actual y un precio sensiblemente inferior al de un vehículo nuevo.
Ese incremento de la oferta reduce inevitablemente la presión sobre los precios.
Así, los modelos con entre dos y cinco años rebajan su precio medio un 4,2%, situándose en 19.435 euros. La caída resulta todavía más acusada entre los seminuevos, que pierden un 5,1% de valor y pasan a comercializarse por una media de 25.103 euros.
En otras palabras, el comprador dispone hoy de una oferta mucho más amplia que hace apenas un año, circunstancia que obliga a vendedores y profesionales del vehículo de ocasión a ser más competitivos.
La guerra de precios llega a toda la cadena del automóvil
El comportamiento del mercado confirma una tendencia que ya se aprecia desde hace meses en el sector. La política de descuentos aplicada por numerosos fabricantes, especialmente los chinos, ha cambiado las reglas del juego.
Las promociones sobre vehículos nuevos, unidas a ayudas públicas como el Plan Auto+ y al incremento de la producción tras los problemas de suministro de los últimos años, han reducido el precio efectivo de muchos modelos recién matriculados.
Como consecuencia, el vehículo de ocasión necesita ajustar su valor para seguir representando una alternativa económicamente atractiva.
No es casualidad que el mercado español viva uno de los momentos de mayor competencia de su historia. A la consolidación de marcas como MG o BYD se suma la llegada continua de nuevos fabricantes asiáticos, capaces de ofrecer equipamientos muy completos y precios que hace pocos años parecían impensables dentro del mercado europeo.
Esta presión competitiva está obligando también a los fabricantes tradicionales a responder con campañas comerciales más agresivas, alimentando un círculo que termina repercutiendo directamente en el valor residual de los vehículos.
Los híbridos siguen siendo los que mejor conservan su valor
Por tecnologías de propulsión también se observan diferencias significativas.
Los híbridos convencionales continúan siendo los automóviles que mejor mantienen su valor en el mercado de ocasión. Tres años después de su primera matriculación conservan el 65% de su precio original, aunque este porcentaje supone cinco puntos menos que hace un año.
La elevada demanda, el bajo consumo y la ausencia de incertidumbre tecnológica siguen convirtiéndolos en una de las opciones más buscadas por los compradores.
Los vehículos de gasolina ocupan la segunda posición en retención de valor, manteniendo el 57% de su precio inicial a los tres años, si bien pierden nueve puntos porcentuales respecto al mismo periodo del año anterior.
Los diésel prolongan igualmente su proceso de depreciación. Su valor residual ronda ya el 54%, muy lejos del 64% que registraban hace apenas un año, reflejando la progresiva pérdida de protagonismo de esta tecnología en el mercado.
Por su parte, los híbridos enchufables mantienen el 54,8% de su valor a los tres años. Aunque también retroceden respecto al ejercicio anterior, siguen siendo los vehículos con el precio medio absoluto más elevado del mercado de ocasión, alcanzando los 28.485 euros.
Un mercado cada vez más favorable para el comprador
Todo apunta a que esta tendencia continuará durante los próximos meses. La llegada de nuevos modelos eléctricos e híbridos, el aumento de las matriculaciones corporativas y la presión comercial de las marcas chinas seguirán incrementando la competencia tanto en el mercado de vehículos nuevos como en el de ocasión.
Para el comprador, el escenario es claramente favorable: existe una mayor oferta, más capacidad de negociación y unos precios que comienzan a corregirse de forma generalizada después de varios años de fuertes incrementos provocados por la escasez de producto.
Para los profesionales del sector, en cambio, el desafío será mantener la rentabilidad en un mercado donde la depreciación vuelve a ganar protagonismo y donde fijar el precio adecuado se ha convertido en un factor decisivo para cerrar una venta.