El nuevo Citroën 2CV encabeza la ofensiva de Stellantis en París para recuperar el coche popular
El grupo automovilístico reunirá ocho marcas y más de 60 vehículos en el Salón de París, con nueve concept cars y estrenos como el DS Nº7, el Fiat Grizzly, el Lancia Gamma y el Opel Corsa GSE. El regreso del 2CV simboliza la apuesta por una movilidad eléctrica más asequible y con personalidad propia.

Citroën prepara la llegada del nuevo 2CV eléctrico
Hay coches que explican una época y otros que terminan convirtiéndose en parte de la memoria colectiva. El Citroën 2CV pertenece a ambas categorías. Nació para facilitar la vida cotidiana de millones de personas y acabó siendo uno de los grandes símbolos de la industria automovilística europea. Casi ocho décadas después de su estreno, Citroën prepara una reinterpretación de aquel icono con la que quiere demostrar que el automóvil eléctrico también puede recuperar la sencillez, el ingenio y la accesibilidad que hicieron popular al original.
El regreso del dos caballos será uno de los grandes reclamos del Salón del Automóvil de París, que abrirá sus puertas del 12 al 18 de octubre. Citroën ya ha confirmado que presentará un concept car inspirado en el modelo histórico, aunque todavía quedan por conocer sus características técnicas definitivas y hasta qué punto el prototipo anticipará el vehículo de producción. La marca adelantó el proyecto en mayo, dentro del plan estratégico FaSTLAne 2030 de Stellantis, y ha convertido su presentación en uno de los acontecimientos más esperados de la cita francesa.
El interés va mucho más allá de la recuperación de un nombre mítico. El nuevo 2CV representa una de las cuestiones que más preocupan actualmente a los fabricantes europeos: cómo desarrollar coches eléctricos que estén al alcance de un público amplio sin renunciar a una identidad reconocible. En un mercado cada vez más competitivo, Stellantis pretende demostrar en París que todavía hay espacio para productos con una personalidad marcada y una propuesta de valor que no dependa exclusivamente de la tecnología o del tamaño de sus pantallas.

Citroën 2cv spot de 1976
Un 2CV para una nueva generación de conductores
La compañía ha definido las líneas maestras del proyecto: sencillez, ligereza, versatilidad y accesibilidad. La intención declarada no es reproducir literalmente el modelo de 1948, sino recuperar su filosofía y adaptarla a las exigencias de la movilidad actual. El planteamiento resulta especialmente relevante en una época en la que el encarecimiento de los vehículos nuevos está dificultando el acceso al automóvil para muchos hogares europeos.
Las informaciones publicadas en los últimos meses apuntan a un pequeño eléctrico urbano con un precio objetivo inferior a los 15.000 euros y una posible llegada al mercado en 2028. También se ha señalado la planta italiana de Pomigliano d'Arco como posible centro de producción dentro de la estrategia de Stellantis para desarrollar una nueva familia de vehículos eléctricos compactos y asequibles. No obstante, estos detalles deben distinguirse de los anuncios oficiales de Citroën: la marca ha confirmado el proyecto y su presentación en París, pero todavía no ha publicado una ficha técnica definitiva ni el precio comercial del futuro modelo.
La diferencia es importante. El desafío no consiste únicamente en recuperar una silueta reconocible, sino en conseguir que el resultado sea competitivo en coste, autonomía y funcionalidad. El éxito del nuevo 2CV dependerá de que Citroën consiga trasladar el espíritu del original a un vehículo que responda a las necesidades reales de los conductores y no se quede en un ejercicio de diseño retro.
Ocho marcas y nueve concept cars para mostrar la nueva estrategia de Stellantis
El nuevo Citroën 2CV será la principal referencia emocional de una presencia mucho más amplia. Stellantis ocupará un espacio de 5.340 metros cuadrados en el pabellón 4 de Porte de Versailles, con más de 60 vehículos y nueve concept cars repartidos entre ocho marcas: Alfa Romeo, Citroën, DS Automobiles, Fiat, Lancia, Leapmotor, Opel y Peugeot.
La dimensión de la exposición refleja la importancia que el grupo concede a esta edición. Después de varios años de cambios en la industria, desde la electrificación hasta la transformación de las preferencias de los compradores, el fabricante quiere presentar una oferta capaz de cubrir diferentes segmentos, tecnologías y niveles de precio. La estrategia combina modelos destinados a llegar al mercado con prototipos que anticipan el rumbo de sus marcas.
Entre las principales novedades figuran el DS Nº7, el nuevo Fiat Grizzly, el Lancia Gamma, los Leapmotor B03 y D19 y el Opel Corsa GSE. A ellos se sumarán las propuestas de Citroën y Peugeot, que aprovecharán el salón para mostrar cómo quieren diferenciar sus respectivos productos dentro de un grupo que necesita explotar las sinergias industriales sin diluir la personalidad de cada enseña.

DS Nº 7
DS, Fiat y Lancia refuerzan sus respectivas apuestas
DS Automobiles llevará a París el nuevo DS Nº7, que realizará su primera aparición en un salón internacional y representa un paso relevante en la renovación de la marca francesa. El modelo estará disponible con mecánicas híbridas y totalmente eléctricas, con una autonomía anunciada de hasta 740 kilómetros en la configuración correspondiente. La propuesta busca combinar confort, tecnología y una interpretación propia del lujo francés, en un segmento en el que la diferenciación resulta cada vez más difícil.
Fiat, por su parte, presentará los nuevos Grizzly y Grizzly Fastback, dos SUV complementarios que amplían su apuesta por los vehículos familiares. La marca italiana pretende trasladar a esta categoría una fórmula basada en el espacio, la versatilidad y la practicidad cotidiana, con la intención de ofrecer alternativas para distintos perfiles de comprador.
Lancia también tendrá un papel destacado con el nuevo Gamma, un modelo con el que la firma italiana regresa al segmento de los crossover del mercado C. Diseñado, desarrollado y producido en Italia, en la planta de Melfi, combinará una carrocería de estilo fastback con una orientación familiar. Su lanzamiento forma parte del proceso de recuperación de una marca histórica que necesita consolidar su presencia comercial más allá de sus mercados tradicionales.
Las tres propuestas reflejan diferentes caminos dentro de Stellantis. DS busca consolidar su posicionamiento prémium, Fiat apuesta por ampliar su oferta familiar y Lancia intenta recuperar terreno mediante una combinación de diseño, tradición y funcionalidad.

Lancia Gamma 2027
Leapmotor y Opel ponen el foco en la tecnología y las prestaciones
La presencia de Leapmotor evidencia, además, el peso creciente de la alianza entre Stellantis y el fabricante chino. La marca presentará en Europa el B03, un compacto eléctrico del segmento B, y el D19, un SUV que se situará en la parte alta de su gama. Ambos modelos permitirán mostrar la evolución de su oferta en conectividad, sistemas digitales y tecnología eléctrica.
La participación de Leapmotor tiene una lectura industrial y comercial. Stellantis necesita reforzar su competitividad en vehículos eléctricos, especialmente en las categorías de acceso y volumen, donde los fabricantes chinos han ganado protagonismo gracias a sus estructuras de costes y a la velocidad con la que incorporan nuevas tecnologías. La colaboración permite al grupo ampliar su oferta y explorar nuevas fórmulas para competir en un mercado europeo que está cambiando con rapidez.
Opel aprovechará la cita para presentar el nuevo Corsa GSE y mostrar por primera vez el diseño definitivo de su propuesta para la Fórmula E, el GSE 27FE. La marca alemana también ha anunciado un nuevo concept car que dará a conocer en París. La denominación GSE, vinculada a las versiones de mayores prestaciones, servirá para reforzar la vertiente deportiva de su gama en un momento en el que la electrificación obliga a redefinir la relación entre rendimiento, eficiencia y experiencia de conducción.

Peugeot 208 gti
Peugeot recupera la deportividad y mira al futuro
Peugeot también tendrá una presencia destacada, con nuevos concept cars y sus últimos modelos de producción de altas prestaciones. Entre los protagonistas estarán el Polygon Concept y el sistema de control Hypersquare, una de las propuestas con las que la marca explora nuevas soluciones de diseño y manejo del vehículo.
La exposición incluirá igualmente el 9X8 de competición, que participa en el Campeonato Mundial de Resistencia, y el nuevo E-208 GTi. Con esta combinación de competición, modelos deportivos y prototipos, Peugeot pretende mantener una imagen dinámica mientras amplía sus posibilidades dentro de la movilidad eléctrica.
Alfa Romeo, por su parte, expondrá la gama formada por Junior, Tonale, Giulia y Stelvio, junto al exclusivo 33 Stradale. La presencia del Spider Duetto procedente del museo de la marca en Arese servirá para conmemorar el 60 aniversario de uno de sus descapotables más emblemáticos.
El reto de volver a hacer accesible el automóvil
La presencia de Stellantis en el Salón de París permite observar las distintas prioridades de un grupo con marcas muy diferentes. Sin embargo, bajo esa diversidad existe una preocupación común: desarrollar productos capaces de convencer a los compradores en un entorno de fuerte competencia, cambios regulatorios y presión sobre los precios.
El regreso del Citroën 2CV concentra buena parte de ese debate. El modelo original democratizó el automóvil gracias a una concepción sencilla y funcional. Su sucesor tendrá que enfrentarse a una realidad mucho más compleja, en la que las baterías, la seguridad, las exigencias de homologación y los sistemas electrónicos condicionan el coste final de los vehículos.
Stellantis también tendrá que demostrar que su estrategia multienergía puede convivir con una apuesta decidida por los eléctricos asequibles. La compañía quiere mantener la libertad de elección del cliente mientras avanza en electrificación, software y nuevas arquitecturas. El desafío será convertir esas líneas estratégicas en automóviles que respondan a las necesidades cotidianas y que puedan competir tanto en precio como en atractivo.
París será el escenario para comprobar cuánto de esa ambición se traduce en productos concretos. El nuevo 2CV parte con la ventaja de un nombre que sigue despertando simpatía y reconocimiento, pero su verdadera importancia se medirá por su capacidad para recuperar una idea que la industria parece haber dejado en segundo plano: el coche nuevo debe ser algo más que un objeto tecnológico. También tiene que resultar útil, deseable y económicamente accesible.
Si Citroën logra trasladar esa filosofía a la movilidad eléctrica, el regreso del dos caballos podría convertirse en algo más que un homenaje a su historia. Podría ser una de las respuestas de Stellantis a la necesidad de devolver el automóvil popular al centro del mercado europeo.