Todos los finalistas al Coche del Año 2027 serán eléctricos por primera vez en la historia
El premio Coche del Año en Europa 2027 (Car of the Year) llega a su fase decisiva después de que un jurado internacional de 65 periodistas especializados, procedentes de 25 países, haya seleccionado los siete modelos que competirán por uno de los reconocimientos más importantes de la industria del automóvil.

COTY 2027
La elección del Coche del Año en Europa 2027 va a tener especial interés porque permite tomar el pulso a una industria en plena transformación, en la que conviven la electrificación, las nuevas tecnologías, la evolución de los fabricantes tradicionales y la creciente presencia de marcas asiáticas.
La lista de finalistas reúne al Cupra Raval, Hyundai Ioniq 3, Kia EV2, Renault Twingo, Volkswagen ID.Polo, BMW iX3 y Volvo EX60. Cinco de los siete modelos pertenecen a segmentos compactos y urbanos, mientras que los otros dos representan la oferta SUV de mayor tamaño. Además, dos de los candidatos se fabrican en España, en la planta de Martorell.
La edición de 2027 del Car of the Year marca un antes y un después en los más de 60 años de historia del galardón. Por primera vez, los siete vehículos que han alcanzado la final son 100% eléctricos. Una circunstancia que refleja hasta qué punto la industria europea está reorientando sus inversiones y estrategias de producto hacia esta tecnología, aunque el mercado todavía mantiene una oferta muy diversa de motorizaciones híbridas y de combustión.
El jurado internacional, integrado por 65 periodistas especializados de 25 países, ha tenido que valorar un total de 43 vehículos antes de seleccionar a los siete aspirantes definitivos. La decisión no se limita a medir prestaciones o autonomía: el certamen también tiene en cuenta aspectos como el diseño, la innovación tecnológica, la seguridad, el confort, la sostenibilidad y la relación entre precio y producto.

Twingo E-Tech
Siete eléctricos para representar a la industria europea
La selección de finalistas presenta una combinación de fabricantes tradicionales europeos y marcas coreanas. Cupra, Renault, Volkswagen, BMW y Volvo representan a la industria europea, mientras que Hyundai y Kia aportan la presencia surcoreana. Llama la atención la ausencia de fabricantes chinos y japoneses en la última ronda, pese a la creciente presencia de sus modelos en el mercado europeo.
La relación de candidatos también permite observar una tendencia relevante: el coche eléctrico empieza a ganar protagonismo en categorías más accesibles, alejándose de su tradicional asociación con los modelos de mayor precio y tamaño.
En el extremo más compacto aparece el Renault Twingo E-Tech eléctrico, una reinterpretación eléctrica del pequeño urbano francés. Con 3,79 metros de longitud, cuatro plazas y una batería de 27,5 kWh útiles, anuncia hasta 263 kilómetros de autonomía WLTP. Renault lo plantea como una alternativa de acceso a la movilidad eléctrica, con un precio de partida inferior a los 20.000 euros antes de ayudas. Su candidatura también prolonga la buena racha de la marca, que lleva seis años consecutivos colocando un modelo entre los finalistas.
En una línea similar, aunque con planteamientos más deportivos y mayor versatilidad, se sitúan el Cupra Raval y el Volkswagen ID.Polo. Ambos representan una nueva generación de eléctricos compactos del Grupo Volkswagen y comparten un elemento especialmente relevante para la industria española: su producción en la planta de Martorell (Barcelona).

Raval Endurance Proaza
El Raval apuesta por una personalidad más dinámica y una imagen diferenciada, mientras que el ID.Polo recupera una denominación histórica de Volkswagen para trasladarla a la nueva era eléctrica. La llegada de estos dos modelos resulta especialmente significativa para España, tanto por su impacto industrial como por su capacidad para impulsar la fabricación de vehículos eléctricos de gran volumen.
El fabricante coreano también coloca dos propuestas en la final. El Hyundai Ioniq 3 y el Kia EV2 representan la apuesta de ambos grupos por ampliar su oferta eléctrica hacia segmentos de mayor volumen. El primero adopta un formato compacto de orientación práctica, mientras que el segundo se posiciona como un SUV urbano de dimensiones contenidas, pensado para acercar la tecnología eléctrica a un público más amplio.
En la parte superior de la selección aparecen dos modelos de mayor tamaño y posicionamiento. El BMW iX3 inaugura una nueva etapa tecnológica para la firma alemana con la plataforma Neue Klasse, una arquitectura desarrollada específicamente para sus próximos eléctricos y que introduce avances en eficiencia, baterías, electrónica y experiencia digital.
Por su parte, el Volvo EX60 traslada al segmento de los SUV familiares la estrategia de electrificación de la marca sueca. Ambos representan una interpretación más premium del vehículo eléctrico, con especial atención a la autonomía, las prestaciones y la tecnología embarcada.

Volvo EX60
Martorell, protagonista de la final
La presencia del Cupra Raval y del Volkswagen ID.Polo merece una lectura particular desde el punto de vista industrial. Los dos modelos se fabrican en Martorell, una planta que está desempeñando un papel central en la transformación del Grupo Volkswagen en España y en su estrategia para producir eléctricos de volumen.
Que dos vehículos fabricados en la misma instalación hayan alcanzado la final de uno de los premios más relevantes del automóvil europeo supone también un reconocimiento a la capacidad industrial española para participar en la nueva generación de movilidad eléctrica. La candidatura de ambos modelos sitúa a Martorell en el escaparate internacional en un momento decisivo para la competitividad de las fábricas europeas.

Hyundai Ioniq 3
Una final con un mensaje claro para el mercado
Más allá de los siete nombres propios, la edición de 2027 deja una fotografía bastante significativa del momento que atraviesa el automóvil europeo. La electrificación ha pasado de ser una categoría dentro de la oferta de los fabricantes a convertirse en el denominador común de todos los modelos que aspiran al principal reconocimiento continental.
También resulta relevante que cinco de los siete finalistas pertenezcan a categorías de dimensiones relativamente contenidas. La industria parece haber entendido que el crecimiento del coche eléctrico necesita superar la barrera de los grandes SUV y ofrecer alternativas más asequibles, prácticas y adaptadas al uso cotidiano.

BMW IX3
Sin embargo, la presencia del BMW iX3 y el Volvo EX60 demuestra que el desarrollo tecnológico y la autonomía siguen siendo argumentos fundamentales en los segmentos superiores. La final reúne así dos visiones complementarias de la electrificación: la búsqueda de volumen y accesibilidad y la evolución de los modelos de mayor posicionamiento.
El premio llega, además, después de dos ediciones consecutivas ganadas por eléctricos de Renault, el Scenic E-Tech en 2024 y el Renault 5 E-Tech en 2025, antes de que el Mercedes-Benz CLA recuperase el título en 2026.

KIA EV2
Bruselas decidirá el próximo rey de Europa
Los siete finalistas afrontarán una última ronda de pruebas y evaluaciones antes de la votación definitiva. Los miembros del jurado tendrán que repartir 25 puntos entre los candidatos, con un máximo de diez para un mismo vehículo, siguiendo las reglas del certamen.
El nombre del sucesor del Mercedes-Benz CLA se conocerá el 8 de enero de 2027, en una ceremonia organizada durante el Salón del Automóvil de Bruselas, en Bélgica.
La decisión tendrá un significado que irá más allá del reconocimiento individual a un fabricante. Por primera vez, el Car of the Year tendrá que elegir entre siete eléctricos, una circunstancia que convierte esta edición en un reflejo especialmente significativo del rumbo que está tomando la industria europea.
En cualquier caso, el desafío para los fabricantes no termina con el premio: el verdadero examen será conseguir que estos nuevos eléctricos convenzan a los compradores y alcancen el volumen necesario para consolidar su presencia en el mercado

VW ID.Polo