Unión Europea
Albares humilla a España ante Polonia para cumplir con Puigdemont: suplica por carta que reconozcan el catalán
El ministro de Exteriores manda una epístola al gobierno polaco para rogarle que durante su presidencia de la Unión Europea se incluya el catalán como lengua oficial, una de las exigencias de Junts

José Manuel Albares y Pedro Sánchez miran a Puigdemont en el Parlamento Europeo
Polonia estrena en 2025 la presidencia de la Unión Europea y el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, se ha dirigido ya al gobierno polaco para plantearle las reivindicaciones de España. Pero no se emocionen, entre esas reivindicaciones no está medidas para proteger la pesca o la agricultura, sino que la prioridad es otra: que el catalán sea lengua oficial, una petición que coincide justamente con las exigencias planteadas por Carles Puigdemont para que el PSOE cumpla su acuerdo con Junts.
En concreto, José Manuel Albares ha enviado una carta a su homólogo de Polonia, Radoslaw Sikorski, para pedirle que durante la presidencia de turno de la Unión Europea en el primer semestre de 2025 se siga impulsando la oficialidad del catalán, el euskera y el gallego -el resto de lenguas como el valenciano no existen para el PSOE-.
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Con su carta, Albares busca que la solicitud de España de que las tres lenguas cooficiales se incluyan en el reglamento lingüístico de la Unión Europea vuelva a la agenda del Consejo, después de que el asunto no se haya tratado durante este segundo semestre bajo presidencia de Bulgaria. Otra cosa es que el gobierno de Polonia, actualmente con un primer ministro del PP europeo, haga caso a este capricho del Gobierno de Pedro Sánchez para contentar a Carles Puigdemont.
La carta de José Manuel Albares se produce, como hemos señalado, justo después de que Carles Puigdemont reprochara la "absoluta falta de implicación" del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la negociación política para convencer a los países europeos a que el catalán sea reconocido lengua oficial de la Unión Europea, una exigencia de Junts que está encontrando reticencias en muchos países de Europa que no lo ven prioritario o necesario al entender que ya hay suficientes lenguas -24 en total- en las instituciones europeas y que el castellano engloba ya a toda España.
El Gobierno de Pedro Sánchez incluso ha ofrecido que España asuma el coste total del uso de las tres lenguas cooficiales y ha venido defendiendo que es en todo caso una "excepcionalidad" española no extrapolable a otros países, es decir, que José Manuel Albares quiere convencer a Europa de que acepte el capricho de Carles Puigdemont ofreciendo pagar el uso del catalán de los impuestos de los españoles. Para esa prioridad quiere destinar el Gobierno el dinero.