Junts
El mal trago de Carles Puigdemont: su mano derecha Laura Borràs, condenada y sin amnistía
El Alto Tribunal ha confirmado la condena por prevaricación y falsedad documental impuesta a la ex presidenta de Junts y rechazado su petición de que se le aplique la amnistía

Laura Borràs con Carles Puigdemont
Mal día para Carles Puigdemont. El Tribunal Supremo ha confirmado la condena por prevaricación y falsedad documental a la ex presidenta y ex candidata de Junts, Laura Borrás, a penas de 4 años y medio de prisión y 13 de inhabilitación, por fraccionar contratos para adjudicarlos a dedo a un amigo cuando dirigía la Institución de las Letras Catalanas entre 2013 y 2018, y para más inri ha rechazado su petición de que se le aplique la amnistía, así que se traga la condena.
Laura Borràs alegaba para considerar que debía serle aplicada la amnistía -ley pensada para su amigo Carles Puigdemont- que tiene un "perfil netamente independentista" y que desarrolló la dirección de la Institució de les Lletres Catalanes "en el marco de un gobierno con vocación netamente procesista".
Pero el Tribunal Supremo contesta a Laura Borràs que "ni el perfil, ni el desarrollo de una acción de gobierno, en la parcela administrativa que dirigía la recurrente, permiten considerar que la conducta por la que ha sido condenada se enmarca en un contexto del denominado proceso independentista catalán". Vamos, que si la mano derecha de Carles Puigdemont fraccionó contratos fue para beneficiar a un amigo y no tiene nada que ver con la independencia.
El Tribunal Supremo añade a Laura Borràs, la mejor amiga de Carles Puigdemont, que el hecho probado refiere una contratación administrativa para facilitar una adjudicación directa a una persona obviando la normativa que está prevista para evitar la corrupción y asegurar la transparencia y la igualdad de los posibles licitantes.
Para el Tribunal Supremo, en ninguno de los apartados de la ley de amnistía puede encuadrarse la conducta de Laura Borrás, "a excepción de la consideración de la existencia de un perfil intensamente independentista, que remite a una consideración propia de un derecho penal de autor y no un derecho penal de actos, que es lo reflejado en el hecho probado, en el que se refiere una conducta que ha sido subsumida en un tipo penal". Vamos, que la mano derecha de Carles Puigdemont se queda compuesta y sin novio.
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