La ex mano derecha de Puigdemont irá a la cárcel por corrupción: el TS la condena a 4 años y medio

El Tribunal Supremo ha confirmado la condena de cuatro años y medio de prisión impuesta a Laura Borrás, ex presidenta del Congreso de los Diputados y líder de Junts, por los delitos de prevaricación y falsedad documental. La sentencia, que había sido dictada en un tribunal inferior, ahora se convierte en firme tras el fallo del alto tribunal, lo que implica que la exdiputada deberá cumplir la pena en prisión.

El Supremo ha ratificado la decisión del tribunal que la condenó por haber adjudicado contratos públicos a una amiga suya para la elaboración de informes sin la debida justificación legal, así como por falsificar documentos para respaldar esos contratos. Los hechos tuvieron lugar cuando Borrás ocupaba el cargo de directora de la Institución de los Estudios Catalanes (IEC), entre los años 2013 y 2018.

Una sentencia que marca un hito político

La confirmación de la sentencia por parte del Tribunal Supremo representa un duro golpe para la figura de Laura Borrás, quien en su momento se mostró desafiante ante las acusaciones y siempre defendió su inocencia. La condena, que implica tanto la pena de prisión como la inhabilitación para ejercer cargos públicos durante más de siete años, marca un hito en la política española, ya que Borrás ha sido una figura destacada en la política catalana.

En los últimos meses, Borrás había mantenido una postura firme en su defensa, asegurando que las acusaciones eran parte de una persecución política, algo que no ha sido respaldado por el alto tribunal. De acuerdo con la sentencia, el tribunal ha considerado que Borrás actuó de manera "deliberada y consciente" al incurrir en estos delitos, lo que ha llevado a la confirmación de la pena.

Repercusiones para su futuro político

Este fallo también plantea interrogantes sobre el futuro político de Borrás, quien, a pesar de la sentencia, sigue siendo una figura relevante en el panorama de la política catalana. La condena en firme podría suponer un obstáculo para su carrera, aunque algunos sectores dentro de su partido han mostrado apoyo a la exlíder del Congreso.