ESdiario

Montero y Díaz crispan a Sánchez y alejan los Presupuestos Generales del Estado

Tras los casos de acoso de Monedero y Errejón, se hunden las expectativas electorales de Podemos y Sumar, mientras JUNTS se recupera

María Jesús Montero y Yolanda Díaz

María Jesús Montero y Yolanda DíazEuropa Press

Ricardo Martín
Publicado por

Creado:

Actualizado:

Como era del todo previsible, la dedicación de María Jesús Montero a sus obligaciones electorales en Andalucía y las de número 2 del PSOE en Ferraz están quebrando la rocosa línea de flotación del Ejecutivo en el área económica.

El Presidente se apoya cada día más en el Ministro de Economía, Carlos Cuerpo, mientras lamenta la falta de implicación de Montero en la defensa de sus propias decisiones, como la cotización del SMI, enfangándose en una pelea con Yolanda Díaz, que –hasta ahora- había sido, junto con Bildu, el socio más fiable para Sánchez.

Si Pedro Sánchez está obligado por los votos de Sumar a mantener un cierto equilibro en la atribución de culpas, los ministros del Gabinete y Ferraz no tienen ninguna condescendencia con Yolanda Díaz, a la que acusan de deslealtad manifiesta y de mentir descaradamente en sus excusas de que “ella no sabía nada” del debate en el Consejo de ministros de la cotización del Salario Mínimo Interprofesional.

En las horas más virulentas de la crisis abierta entre PSOE y Sumar, algunos ministros de peso llegaron a plantear (a expensas de conocer la reacción del Presidente) que Pedro Sánchez debía exigir un nuevo estatus en las relaciones con Sumar dentro del Gobierno, rebajando la cuota de ministros del partido de Yolanda Díaz.

El enfado con la vicepresidenta “social” alcanzó niveles que solo se rocordaban en el entorno monclovita con la crisis abierta con Junts desde finales de 2024, que se ha ido cerrando por las cesiones del Ejecutivo en inmigración, SMI y la aplicación de la Ley de Amnistía, pendiente esta última de la implicación del Constitucional.

La crisis más aguda en estos momentos es la que enfrenta a la vicepresidenta Montero con la vicepresidenta Díaz. Todos: Moncloa, Sumar, Ferraz... y por supuesto Sánchez, instan a un acuerdo que no suponga un revolcón político al Ejecutivo, pero que permita a Sumar jactarse de que han metido un gol por la escuadra al Gobierno.

A partir de que se publiquen en el BOE las cuatro proposiciones de ley presentadas por PP, Sumar, Podemos, ERC y BNG, para dejar exento de tributación el SMI, el Gobierno dispondrá de un mes para decidir si las veta. El Ejecutivo está facultado a no tramitarlas, pero entonces un acuerdo de Sumar y PP (con mayoría en la Mesa del Congreso) podrían forzar la tramitación de cualquiera de los textos presentados.

Si, finalmente, no hay acuerdo entre los socios del Gobierno y se tramita el proyecto consensuado entre PP y Sumar, el escenario a partir de ese momento es impredecible. En Moncloa y Ferraz tienen claro que Sánchez no podría hacerse un Don Tancredo, y el primer damnificado sería el proceso de negociación para impulsar un borrador de PGE antes de mayo.

El machismo de izquierdas y el 8-M

En un par de semanas tendrá lugar la celebración del 8-M, una jornada con aire de funeral para una parte del feminismo y la izquierda española, con la escenificación irremediable del enfrentamiento entre Sumar y Podemos.

Los casos de acoso sexual que empañan las trayectorias políticas y personales de Iñigo Errejón y Juan Carlos Monedero son demoledores en términos electorales. No hay que ser un experto en demoscopia para vaticinar una caída en picado de las opciones electorales de los partidos a la izquierda del PSOE, que repercutiría en el afianzamiento de las opciones de la derecha y la ultraderecha, que alcanzarían fácilmente el Gobierno de la Nación.

Del declive de la izquierda del PSOE sólo se salva por ahora Bildu, dado que ERC también pierde opciones electorales, desbordada por la ofensiva sin cuartel de Junts a los socialistas, tanto en Cataluña como en Madrid.

Puigdemont, con las últimas alianzas trabadas con el empresariado catalán exconvergente, está alzándose con el “santo y seña” del catalanismo independentista, rescatando discretamente a personajes que en su día no le acompañaron en su fracasada aventura independentista, pero que gozan de gran predicamento en el tejido empresarial, cultural y social de Cataluña.

Sánchez está empeñado en lograr a cualquier precio el acompañamiento de Junts en la aprobación de los PGE 2025; consciente de que si Puigdemont “entra por el aro”, el Ejecutivo se aseguraría el sí del PNV, y, de paso, el voto favorable de Sumar.

En este escenario, decisivo para la continuidad de la Legislatura, las dificultades para la aprobación de los PGE podrían venir de ERC y Podemos. Ambas formaciones han ido siempre de la mano, ya desde aquellos lejanos tiempos en que Pablo Iglesias era el niño mimado de Sánchez y actuaba de “valedor” del PSOE con la cúpula de ERC.

tracking