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MÁS CESIONES A CATALUÑA

Lo que esconde la marcha atrás de Puigdemont con Sánchez: una aparente derrota de Junts para ganar la ‘guerra’

Desde el PSOE, con hondo hermetismo, avanzan que hablarán más adelante tras haber anunciado Junts que, pese a su “desconfianza”, seguirán confiando en Sánchez. Una contradicción que anticipa nuevas cesiones.

El expresidente de la Generalitat de Catalunya, Carles Puigdemont.

El expresidente de la Generalitat de Catalunya, Carles Puigdemont.Glòria Sánchez / Europa Press

Hugo Pereira
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Nada. Que el embajador Francisco Galindo, que actúa de mediador en el extranjero entre el PSOE y Junts, no ha conseguido que los enviados de Pedro Sánchez le dijeran a los de Puigdemont eso que enarboló su -casi- tocayo Fernando Galindo en ‘Atraco a las tres’: “Un admirador, un amigo, un esclavo, un siervo”. Al menos por el momento. Ciertamente, a tiempo están en el PSOE, todavía, de otorgarle a Junts -una vez más- una cuantiosa concesión (de esas que están en el limbo de lo constitucional) para que veloz Carles Puigdemont se la ‘venda’ a su insaciable electorado independentista.

Por el momento, y contra todo pronóstico, Junts se ha comido sus amenazas. Se han tomado muy en serio, parece, la velada advertencia del mediador Galindo que expuso vía comunicado este fin de semana. “Una ruptura del espacio significaría un retroceso difícil de superar que frenaría estos avances”, aseveró, avanzando a los enviados de Carles Puigdemont que o ‘aflojan’ o ‘esto se acaba’, al tiempo que le pedía que retirara la temible exigencia -para el Ejecutivo- de una cuestión de confianza que acabaría por desbaratar -aún más- el interesado relato de continuidad y estabilidad de Pedro Sánchez.

El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto a la secretaria general del PSOE-A, María Jesús Montero.

El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto a la secretaria general del PSOE-A, María Jesús Montero.Francisco J.Olmo / Europa Press

ERC gana la ‘jugada’ a un Junts que se ha pegado “un tiro en el pie”

Han hecho caso al mediador, y por unanimidad, los de Puigdemont. Él incluido. Pese a todo, “es un tiro en el pie”, critican a este periódico algunos relevantes del entorno de Junts. Se refieren a que esta notable marcha atrás, eliminando del candelero la polémica exigencia a Sánchez de una cuestión de confianza con la que tanta ‘matraca’ han dado estas últimas semanas, puede dinamitar la credibilidad de un partido en ardua pugna con ERC, quien este lunes les ganó, indiscutiblemente, la batalla.

Mientras España entera, incluida Cataluña, estaba pendiente de lo qué acordaban en Junts -si rompían del todo con Sánchez, solo un poquito o nada-, ERC, en boca de Oriol Junqueras, anunciaba la consecución de un acuerdo con el Gobierno: la condonación de un 22% de la deuda de Cataluña del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) que, en términos de la deuda global de la Generalitat, representa un 19,9%. Llevado a euros, es una condonación de 17.104 millones. Y traducido a lenguaje comprensible se trata, en realidad, de un cambio de titularidad de tal deuda: ahora la pasa a asumir el Estado -el conjunto de los españoles-. Como es lógico, no desaparece como por de magia, como pareciera que ocurre si escuchamos al PSOE o a Junts. Esos milagros, en fin, no existen en la vida real.

Un PSOE hermético pero “por el momento”

Lo de ERC se puede catalogar de jaque mate independentista, sí, pero seguro no es el definitivo. Junts ya prepara un ‘plot twist’ que dejan entrever, incluso, desde el PSOE.

Así, y leyendo entre líneas que desvelan mucho más que las insulsas palabras que de un lado y otro trasladan las fuentes consultadas, se avanza un relevante acuerdo entre el PSOE y Junts. No le queda otra a los de Pedro Sánchez, más bien. Puigdemont ya ha avisado: retiran la cuestión de confianza pero la “desconfianza” en el presidente del Gobierno persiste. Una evidente contradicción que, sin embargo, confirma lo que ya muchos pensaban: que en Junts entienden que, por el momento, y siguiendo el símil que tanto gusta usar en Génova 13, “aún queda limón por exprimir”.

Pedro Sánchez junto a Carles Puigdemont

Pedro Sánchez junto a Carles PuigdemontImagen de archivo

“Por el momento es lo que vamos a decir”, asegura a ESdiario una fuente de la máxima solvencia del PSOE tras conocerse la marcha atrás de Junts, incidiendo, además, en que “queremos reafirmarnos en nuestra apuesta por el diálogo, que estamos seguros nos hará seguir avanzando en esta legislatura”. Y todo bajo el máximo “respeto” a Junts pese a las “diferencias” que tienen.

La delegación de la inmigración que Junts venderá como transferencia

Está claro que tras ese “por el momento” que traslada a este periódico una persona de la máxima confianza de Sánchez se ‘oculta’ un avance en las negociaciones que siguen en pie entre los de Sánchez y los de Puigdemont. Inmigración, catalán y amnistía. Las tres palabras clave que retumban diariamente, y desde hace meses, en las paredes del palacio de La Moncloa.

La transferencia integral de las competencias de inmigración que reclama Junts al Gobierno es -sencillamente- inconstitucional, basta con echar una superficial ojeada al artículo 149 de la Constitución para darse cuenta. Es una competencia exclusiva del Estado, sin ambigüedades. Pero en el PSOE ya han encontrado, todo indica, la solución: “Delegar no es transferir”, ya se viene escuchando, desde hace días, por la bancada socialista como consta a ESdiario.

En otras palabras, que si el Gobierno delega la competencia de inmigración la titularidad seguirá siendo del Estado, lo que obliga la Ley Fundamental, aunque la ‘explotación’ de tal competencia recaería, eso sí, en la Generalitat, dirigida, por cierto, por el socialista Salvador Illa. Por ello, desde el Ejecutivo ya están estudiando, lógicamente, esta posibilidad legal que le permitiría a Junts tirar de la imaginación y vendérselo a su electorado como una ‘transferencia’ que desde el Gobierno negarán. El mismo juego de siempre, todo sea dicho. Ahora cabe ver que tal movimiento que incrementará el agravio comparativo entre las comunidades sea del todo acorde con la legalidad.

Y en cuanto a la aplicación de la Ley de Amnistía a Carles Puigdemont, el Gobierno de Sánchez ya le ha dado el primer ‘caramelo’ a Junts: el Ejecutivo ha firmado este lunes el Protocolo 16 al Convenio Europeo de Derechos Humanos, que habilita a los altos tribunales españoles a solicitar al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) que emita opiniones consultivas sobre la interpretación de leyes en

España. Esta iniciativa permitirá solicitar, en suma, opiniones sobre asuntos que estén en trámite en territorio nacional, como, precisamente, la Ley de Amnistía. El TEDH, en cualquier caso, dispondría de la facultad discrecional de aceptar -o no- tal solicitud. En conclusión, que no nos aburrimos a nivel político en España.

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