Pedro Sánchez asume que se queda sin presupuestos y ya reinventa los prorrogados
El presidente del Gobierno prepara las cuentas para presentarlas a la OTAN. Para ello el área económica del Ejecutivo está mirando con lupa las diferentes partidas presupuestarias que se van a potenciar en tanto que pueden entenderse como gasto de "Seguridad y Defensa".

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero.
El Gobierno y en concreto su presidente, Pedro Sánchez, han tirado oficialmente la toalla. No habrá Presupuestos Generales del Estado para el presente año y, como tienen claro que no van a ser capaces de ganar la votación parlamentaria con esos socios que les acompañan, Sánchez ha decidido ahorrarse el "trago" y no presentarlos ante el Congreso de los Diputados, como prevé la Ley. Este es el enésimo "cambio de opinión" del presidente Sánchez sobre este asunto.
Fue hace unos meses, con motivo de la recepción navideña que ofrece el jefe de Ejecutivo en el Palacio de la Moncloa, cuando aseguró -ante un corrillo de periodistas escépticos- que "habrá Presupuestos, no tengáis duda". Y lo repitió en varias ocasiones y en tantos corrillos como pudo. Yo misma fui testigo de sus palabras… las que se acaba de llevar el viento, o la cruda realidad y la debilidad parlamentaria del Gobierno.
Se trataba de una duda razonable. Tanto que ha acabado convirtiéndose en realidad. Pero entonces al presidente no le tembló ni un músculo a la hora de afirmar con rotundidad que habría presupuestos. Desde esta semana, sin embargo, los funcionarios de Hacienda ya no tienen que presentar papeles, modificaciones y simulaciones varias para contentar a los socios del Ejecutivo, a fin de que den luz verde a unas nuevas cuentas públicas.
Según fuentes del Palacio de la Moncloa, el presidente y buena parte del Gobierno están centrados en lograr cuadrar a martillazos si es preciso el aumento del presupuesto de Defensa en las cuentas con las que se maneja – y se seguirá manejando hasta nuevo aviso- el Gobierno de Sánchez: los que fueron aprobados en 2022, para aplicar en el ejercicio de 2023.
Aseguran fuentes del Ejecutivo que, en esas cuentas que están preparando para que Sánchez las presente en la próxima Cumbre de la OTAN (que se celebrará en La Haya durante los días 24 y 26 de junio) han logrado, a base de mover y reorganizar partidas presupuestarias, acreditar y comprometer un gasto superior al 2% del PIB, que era el objetivo a lograr en 2029, antes de que Donald Trump y Vladimir Putin decidiesen darle un puntapié al tablero internacional.
Esa cifra, visto que la UE estaba desnuda, una vez retirado el paraguas de EE.UU. y que Europa se encamina por la senda del "rearme", ha subido al 3,5% para el año 2030. En esta ocasión, no parece que los colegas europeos de Sánchez estén por la labor de echar mano de la deuda y mutualizarla, por más que lo intente el mandatario español.
Así que, manos a la obra, ¡quién quiere embarcarse ahora en más negociaciones presupuestarias estériles, cuando hay que reinventar las cuentas viejas en tiempo récord! Aseguran fuentes del área económica del Gobierno que están mirando con lupa las diferentes partidas presupuestarias que se van a potenciar en tanto que pueden entenderse como gasto de "Seguridad y Defensa". Y que, con este criterio, se incluirán e incrementarán gastos en ciberseguridad no atribuidos hasta ahora en la partida de Defensa; desarrollo de redes, de drones; mejora de la seguridad en fronteras y sus efectivos, seguridad marítima e incluso en política salarial dentro del Ejército.
No va a quedar partida sin revisar a fin de escudriñar cualquier dotación que pudiese considerarse "gasto en Defensa" y que hasta la fecha haya pasado por no serlo, por "imaginativa" o "creativa" que resulte. Y buena parte de ella está saliendo, por el momento, del Ministerio para la Transformación Digital y para la Función Pública.
¡Bingo! Es la cartera que ostenta el fiel colaborador de Sánchez y gran muñidor de políticas y relatos de partido y Gobierno, Óscar López, la mano derecha del presidente. Pedro Sánchez ha cambiado una vez más de escenario, de pantalla y de objetivo: ahora le urge seguir adelante y presentar ante la UE y la OTAN un gasto en Defensa que hasta hace cuatro días, con el mismo presupuesto, no era tal.

Pedro Sánchez y Óscar López, el pasado mes de febrero en Leganés.
Y todo ello para lograr el beneplácito de la UE que está dispuesta a activar los mecanismos y las cláusulas de escape de las reglas fiscales que había decidido tenían que cumplir los países. Dicen los ministros de Sánchez que le van a salir las cuentas. La pregunta es si en Bruselas se las van a dar por buenas.