"MUCHO RUIDO Y POCAS NUECES"
Sumar, no a las balas de Israel pero sí al sillón de Moncloa: los aires de rebelión quedan en populismo barato
Los principales socios del PSOE en el Ejecutivo de coalición critican a Pedro Sánchez por su Plan para aumentar el gasto en Defensa y la compra de munición a Israel pero todo queda en palabras. Yolanda Díaz y Ernest Urtasun confirman que están enfadados, pero no tanto para perder su posición de privilegio aunque pintan poco o nada.

Ernest Urtasun y Yolanda Díaz en los pasillos del Congreso de los Diputados.
Sumar ha vuelto a demostrar durante la jornada de este miércoles que es un cero a la izquierda dentro del Ejecutivo de coalición. Pedro Sánchez hace y deshace a su antojo a pesar del enfado tremendo que tienen sus principales socios por su Plan de Defensa para aumentar el gasto militar y por el capítulo concreto de la compra de munición a Israel. Una empresa del país que preside el odiado Benjamin Netanyahu recibirá del Estado español nada más y nada menos que 6,6 millones de euros.
Un jugoso contrato para la adquisición de 15 millones de balas para la Guardia Civil con la empresa israelí Guardian Defense & Homeland Security S.A., filial (con sede en Madrid, por cierto) del grupo internacional Guardian LTD Israel (compañía matriz instalada esta sí en territorio israelí).
Desde Interior alegan que no pueden anular el pago y que el contrato en cuestión fue licitado el 21 de febrero de 2024 y adjudicado el 21 de octubre de 2024 por la Jefatura de Asuntos Económicos de la Guardia Civil. Días después -el 29 de octubre-, y tras su publicación por parte de la prensa, anunció que había puesto en marcha un estudio para rescindir el contrato adjudicado. Sin embargo ya era tarde y, en caso de anular el acuerdo, significaría pagar los 6,6 millones y no recibir nada a cambio.
Este capítulo ha acabado por colmar la gota de la moralidad de ciertos sectores de Sumar y ha sido el Enrique Santiago, líder del PCE, de Izquierda Unida y portavoz de la federación de izquierdas en el Congreso, el que ha puesto sobre la mesa la posibilidad de la salida de Sumar de la coalición en una especie de amenaza que ha sido rápidamente sofocada por la jefa, Yolanda Díaz, y durante la tarde por otro ministro, Ernest Urtasun.

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz y el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, salen del Congreso.
El ministro de Cultura y portavoz del partido ha dejado claro que, pese a la indignación verbal, la continuidad de Sumar en el Gobierno no corre peligro "en ningún caso". Ni el contrato de compra de munición al Estado israelí por parte del Ministerio del Interior es suficiente para que el socio menor del Ejecutivo dé un golpe definitivo sobre la mesa.
Ernest Urtasun, ministro de Cultura de España, sobre la compra de munición a Israel: "En ningún momento está en riesgo la participación de Sumar en el Gobierno ni la continuación del Gobierno de coalición"#Canal24Horas
— RTVE Noticias (@rtvenoticias) April 23, 2025
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Durante la celebración de Sant Jordi en Barcelona, Urtasun ha apagado la rebelión (sin mucho sentido, por otra parte) de IU: "En ningún momento está encima de la mesa o en riesgo ni la participación de Sumar en el Gobierno ni la continuidad del Gobierno de coalición". Unas palabras en clara alusión a las de su compañero Enrique Santiago pidiendo una reunión urgente para revisar el papel de los socios de izquierda ante las decisiones unilaterales del PSOE en defensa.
Con todo y con ello, Urtasun ha reiterado que su formación piensa "agotar la legislatura y gobernar hasta 2027", escudándose en un supuesto respeto por los debates internos de IU y limitándose a pedir que Marlaska rectifique. "Me he puesto en contacto personalmente con el ministro del Interior para exigirle que se cancele de inmediato este contrato", ha asegurado. Sin embargo, por el comunicado desde interior, parece bastante poco probable que esto ocurra para desgracia de Urtasun y alegría de Israel.
Eso sí, de nuevo más palabrería, calificando el contrato como "una vergüenza" que, según él, vulnera el acuerdo de coalición de no adquirir armamento a Israel, país al que ha acusado directamente de cometer un genocidio en Gaza. Aun así, ni dimisiones ni salidas del Ejecutivo: solo llamadas telefónicas y peticiones de comparecencias.
Y es que, ¿dónde van a estar más a gusto que en Moncloa bajo el paraguas del PSOE y con una posición de privilegio que no se merecen con los votos que obtuvieron? "Discrepancias sanas", lo llamó Mónica García, que también recurrió al manido "en todas las familias bien avenidas hay discusiones, pero lo importante es llegar a un acuerdo".
En este caso a un acuerdo no se llega: se hace lo que diga el miembro mayoritario, en este caso el PSOE, y por mucho que se busque cierto consenso es lo que hay. Sumar sabía a lo que venía y por mucho ruido que hagan, el sillón de Moncloa y del Consejo de Ministros merece más la pena que los valores que promulgan.