enfoques del director
Tiemblan Sánchez y su fiscal general: Google y WhatsApp recuperan los mensajes borrados
¡Estamos de enhorabuena todos los españoles de bien! Y eso implica que Sánchez y su banda de La Moncloa y todo el equipo de opinión sincronizada esté ahora lamentando la noticia que acabamos de conocer: el juez del Supremo que investiga al fiscal general ha recibido los mensajes borrados por Álvaro García Ortiz que le pidió a Google y WhatsApp.
Dice el juez en un auto que la delegación española en Eurojust, ha recibido ya la "documentación relativa a la ejecución de la comisión rogatoria en su día remitida a Irlanda, lo que, en principio, apunta a haber obtenido la información que se interesaba" y añade parece haber sido exitosa.
Recordemos que el juez pidió a las dos empresas que recuperara los mensajes borrados por Álvaro García Ortiz tanto del chat de WhatsApp como del correo de Gmail entre el 8 y el 14 de marzo de 2024, las fechas clave en las que se produjo la filtración desde la fiscalía de información confidencial del empresario Alberto González Amador, actual pareja de Isabel Díaz Ayuso.
Ahora le pide a la UCO, a la Guardia Civil, que elabore un informe con esos datos que han remitido las dos empresas que tienen su sede oficial europea en Irlanda. Y ese informe puede ser clave porque no solo pueden apuntalar las pruebas existentes que implican al fiscal general en la filtración, sino que pueden ampliar el círculo: ¿con quién habló aquellos días? ¿Se coordinó con alguien del Gobierno?
Recordemos que el propio juez mostró en un auto su convencimiento de que el destino de la filtración era Presidencia del Gobierno por lo que lo lógico es pensar que, si eso fue así, Álvaro García Ortiz tuvo que hablar con alguien del entorno de Sánchez o quizás incluso con el propio presidente del Gobierno. El juez describió la operación casi como una operación de Estado para atacar desde el poder a una rival política: dos instituciones implicadas y una "clara intencionalidad política", decía de manera literal.
El escándalo, que ya es muy grave, puede ser mayúsculo. Ojalá se sepa toda la verdad.