Podemos muestra su “profunda preocupación” por el procesamiento del hermano de Sánchez pero no exige explicaciones
El partido morado insiste en su denuncia de la corrupción, aunque evita presionar a Pedro Sánchez y da por hecho que seguirá gobernando de forma "autoritaria".

Archivo - El secretario de Organización y Portavoz de Podemos, Pablo Fernández.
Podemos se distancia de su antiguo socio de gobierno al expresar su "profunda preocupación" por el procesamiento de David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, por presunta prevaricación y tráfico de influencias. Sin embargo, los morados rehúyen exigir responsabilidades directas a Pedro Sánchez, dejando en sus manos la decisión de dar o no explicaciones públicas.
En rueda de prensa, el secretario de Organización de Podemos, Pablo Fernández, recordó que su formación denuncia la corrupción venga de donde venga, afecte al PP o al PSOE. "Hemos sido claros siempre y seguiremos siéndolo", afirmó, en referencia a las presuntas irregularidades en la contratación de David Sánchez en la Diputación de Badajoz, un caso que ya habían criticado en 2017.
No obstante, Fernández evitó exigir una comparecencia inmediata del presidente, señalando que será Sánchez quien decida si da explicaciones, aunque insinuó que no parece muy dispuesto a someterse al control parlamentario, encadenando tres semanas sin rendir cuentas en el Congreso.
El dirigente de Podemos aprovechó para cargar contra el actual rumbo político de Sánchez, asegurando que el procesamiento de su hermano "no va a cambiar en absoluto" la "deriva autoritaria, militarista y belicista" del Gobierno. A su juicio, el presidente "va a intentar seguir gobernando sin Parlamento, sin presupuestos y sin transparencia".
El procesamiento de David Sánchez, junto al presidente de la Diputación de Badajoz, Miguel Ángel Gallardo —líder del PSOE extremeño— y otros cargos públicos, supone un nuevo escándalo judicial que salpica a La Moncloa en un momento de fuerte desgaste político. La jueza instructora ya ha propuesto la apertura de juicio oral en un caso que, pese a su gravedad, parece que no alterará la hoja de ruta de Sánchez.
Mientras, desde Podemos, la indignación convive con la resignación: preocupados por la corrupción, pero sin voluntad real de forzar al presidente a asumir responsabilidades políticas inmediatas.
España
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Enrique Martínez Olmos