Escándalo en el Pleno de Madrid: el PSOE denuncia homofobia por un comentario de Andrea Levy
La concejal del PP sugirió al edil socialista Antonio Giraldo que hablara desde una “sauna”, desatando acusaciones de homofobia y una bronca en el Pleno, mientras Almeida defiende que el comentario fue “jocoso” y no tenía intención de ofender.

(Foto de ARCHIVO) La delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Andrea Levy.
El Pleno extraordinario del Plan Reside en el Ayuntamiento de Madrid acabó en un torbellino de acusaciones tras un comentario de la concejal del PP, Andrea Levy, quien sugirió al edil socialista Antonio Giraldo que realizara su intervención desde una “sauna”. Giraldo, visiblemente indignado, denunció el comentario como “homófobo” y aseguró contar con testigos, lo que desató una tensa confrontación.
Levy negó tajantemente la intención homófoba, aunque no desmintió haber hecho el comentario, y se acercó al escaño de Giraldo para explicarse, generando aún más revuelo.
El presidente del Pleno, Borja Fanjul, llamó al orden a Levy, pero no la expulsó, lo que provocó críticas del PSOE y Más Madrid, que acusaron al PP de “normalizar” actitudes ofensivas y de ejercer una gestión “sectaria”.
El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, salió en defensa de Levy, enmarcando el comentario en un debate urbanístico sobre la transformación de espacios y calificándolo de “jocoso”, sin relación con la orientación sexual de Giraldo. Almeida también acusó al PSOE de “sacar de contexto” la situación y criticó a su portavoz, Reyes Maroto, por haberle llamado “cara de payaso”. Por su parte, el PSOE, con Maroto a la cabeza, anunció una queja formal por el “comentario homófobo” y exigió disculpas públicas de Levy o del propio Almeida.
Más Madrid, liderado por Rita Maestre, se sumó a la queja, denunciando también la expulsión del edil Nacho Murgui por supuestamente insultar al presidente del Pleno.
Mientras, Vox, a través de Javier Ortega Smith, lamentó el “griterío” y la “falta de educación” en el Pleno, calificando la situación de “vergüenza ajena”. Este nuevo episodio de crispación evidencia la creciente polarización en el Consistorio madrileño.