Gallardo huye de la Diputación de Badajoz con la justicia pisándole los talones
El líder del PSOE extremeño renuncia con “nostalgia” tras una década, pero su salto a la Asamblea y las sombras judiciales levantan sospechas de una maniobra para blindarse.

Miguel Angel Gallardo en el pleno en el que ha renunciado como presidente de la Diputación de Badajoz.
Miguel Ángel Gallardo, secretario general del PSOE de Extremadura, ha anunciado este viernes su renuncia como presidente de la Diputación de Badajoz, cerrando una década al frente de la institución con un discurso cargado de “nostalgia” y promesas de compromiso “intacto” desde su nuevo escaño en la Asamblea de Extremadura.
En un pleno cargado de expectación, Gallardo afirmó que deja un gobierno de “justicia social” para asumir un rol en la oposición, pero su salida coincide con crecientes cuestionamientos por su situación judicial, vinculada a investigaciones que salpican al entorno de Pedro Sánchez.
La vicepresidenta primera, Raquel del Puerto, asume como presidenta en funciones, convirtiéndose en la primera mujer en liderar la institución, un hito que Gallardo alabó al pasarle “el testigo”.
La renuncia de Gallardo, apenas un día después de tomar posesión como diputado autonómico, ha desatado críticas que lo acusan de buscar un aforamiento para protegerse de la justicia, una maniobra que recuerda las tácticas del PSOE para blindar a sus líderes en medio de escándalos como el de Leire Díez.
Mientras Gallardo se despide con emotividad, asegurando que llevará “en la piel” a los pueblos de Badajoz, la oposición, liderada por el PP y Vox, denuncia un abandono oportunista que deja a la Diputación en una transición forzada. María Guardiola, presidenta de la Junta, ha calificado la jugada como “sinvergonzonería”, mientras los extremeños observan con escepticismo un cambio que, lejos de inspirar confianza, refuerza la percepción de un PSOE más preocupado por salvar a sus figuras que por resolver los problemas de la región.