El PP acelera y pone el foco en los socios de Sánchez: más presión a Yolanda Díaz para que rompa con el 'sanchismo'
La estrategiaactual desde Génova 13 es apretar a Sumar y compañía para que se desliguen de un PSOE con la imagen y reputación por los suelos tras los últimos escándalos conocidos, en especial, el del Fiscal General y el de 'la fontanera' del PSOE. Para ello utilizan el Senado como arma y la fuerza de Alicia García como bala para arrinconar a la vicepresidenta y ministra de Trabajo.

Pedro Sánchez y Yolanda Díaz el día que firmaron el pacto de coalición para gobernar entre PSOE y Sumar (24/10/2023)
Estos últimos días el Partido Popular ha virado el rumbo y trazado una nueva estrategia para intentar debilitar a Pedro Sánchez: poner el foco sobre los socios del presidente del Gobierno, con especial atención a la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, al ser la principal responsable de sostener al Ejecutivo en medio de un clima de escándalos, cloacas, corrupción y opacidad.
Tras las últimas declaraciones públicas de Yolanda Díaz por el caso Leire, los populares han visto una pequeña grieta por la que puede resquebrajarse la coalición. Una misión que desde Génova 13 ven muy difícil, porque el sillón es el sillón, pero no imposible. Especialmente porque desde el PSOE están poniendo de su parte.
Es por ello que durante la sesión de control al Gobierno en el Senado de este martes, la portavoz del Grupo Popular, Alicia García, no se ha mordido la lengua y como suele ser habitual ha lanzado un contundente mensaje dirigido a la allí presente Yolanda Díaz: "Por dignidad, decencia y coherencia con lo que dijo defender, salga de la familia sanchista y rompa con la mafia. Del sanchismo también se sale".
El PP busca así socavar la cohesión del Gobierno señalando las contradicciones de Díaz, a quien acusa de haber pasado de abanderar la regeneración democrática a encubrir las “cloacas” y “corrupciones” de Pedro Sánchez. Alicia García le ha reprochado su silencio tras el escándalo que salpica al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, procesado por un presunto delito de revelación de secretos contra la pareja de Isabel Díaz Ayuso. “Son las cuatro y cinco minutos y el Fiscal General procesado y el que le ordena siguen sin dimitir. Están tardando”, ha espetado García.

La portavoz del PP en el Senado, Alicia García, durante una sesión de control al Gobierno.
La senadora popular ha recordado que los españoles tienen claro lo que está en juego: “Entre la democracia que nos une y la corrupción que usted consiente y Sánchez apadrina, queremos democracia”. García ha cargado con dureza contra el “cinismo” de Yolanda Díaz, a quien ha acusado de pedir transparencia mientras impide que Sánchez dé explicaciones urgentes en el Congreso. “¿A qué transparencia y luz se refiere, si usted tapona las cloacas y calla ante la corrupción sanchista?”, ha insistido.
El PP apunta que la operación de guerra sucia contra la UCO, el aforamiento en fraude de ley o las constantes descalificaciones a jueces por parte de ministros forman parte de una “maquinaria corrupta” que Díaz sostiene con su silencio. “Lo suyo es cinismo máximo. Exige respuestas, pero encubre a Sánchez; presume de anti-OTAN, pero traga con el aumento del gasto en Defensa; abandona la regeneración y es la tapadera del sanchismo”, ha enumerado Alicia García, reclamando a la vicepresidenta que explique si todas estas prácticas son “buena o mala praxis democrática”.
Yolanda Díaz replica... y siguen defendiendo al Fiscal General
En la sesión, Yolanda Díaz ha respondido acusando al PP de “banalizar” la corrupción y de ser el “partido más corrupto de Europa”. Sin embargo, su defensa del fiscal general procesado y su confianza “absoluta, completa y radical” en su actuación no han hecho más que alimentar las críticas populares y el sentido de sus palabras. “Usted, callando y tapando. Nosotros, defendiendo la democracia”, ha contraatacado García, subrayando la estrategia del PP de retratar a Díaz como cómplice necesaria de las irregularidades que salpican al Ejecutivo.
El Partido Popular mantiene así su hoja de ruta: forzar a Díaz a elegir entre la dignidad política que prometía y el poder que le ofrece Sánchez, con la esperanza de dinamitar la frágil coalición de Gobierno y abrir una brecha que debilite aún más al presidente. Y, por el momento, la presión no parece que vaya a remitir, al igual que tampoco el hecho de que la ministra y videpresidenta esté muy cómoda en su sillón al lado del jefe.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, durante una sesión de control, Congreso de los Diputados, a 12 de febrero de 2025, en Madrid (España). Durante la sesión de control, la primera de 2025, el Ejecutivo se enfrenta a las preguntas e interpelaciones de la oposición que se han centrado en la imputación del Fiscal General, la administración Trump y la subida de los impuestos. Tras la sesión de control se votará la convalidación o derogación de la ley ‘ómnibus’ por el que se aprueban medidas urgentes en materia económica, de transporte, de Seguridad Social, y para hacer frente a situaciones de vulnerabilidad. Eduardo Parra / Europa Press 12 FEBRERO 2025;CONGRESO;SESIÓN DE CONTROL 12/2/2025