posibilidad de una moción de censura
Génova sentencia: "Abascal se ha convertido en otro salvavidas de la agonía de Sánchez"
El líder del PP zanja la presión y descarta una moción de censura que "de alas" a Sánchez convencidos de que esto acaba de empezar y ordena poner el foco su "lenta agonía" y no en darle oxígeno como a su juicio hace el líder de Vox.
Feijóo en primer plano y Abascal en segundo durante un pleno en el Congreso.
"En su peor momento, ha salido VOX al rescate". Es la acusación que sale de la dirección del Partido Popular después de escuchar a un Pedro Sánchez que creen que actúa "a la desesperada" y a un Santiago Abascal que no ha tenido otra "ocurrencia" que ofrecerse para liderar una moción de censura cuando, denuncian en el PP, "VOX ni siquiera tiene los votos para presentarla". Se necesitan 35 diputados y la formación suma solamente 33.
A Pedro Sánchez le ha faltado tiempo para agarrarse al ofrecimiento de Abascal y recurrir a su "matraca", ironizan los populares, de identificar al PP con VOX y, además, de permitirse el lujo, continúan, de retar a Feijóo a que presente la moción de censura mientras él "se atrinchera en el búnker", denuncian desde la dirección del PP.
Alberto Núñez Feijóo no va a caer en la trampa, no va morder el cebo y descarta por completo una moción de censura mientras no tenga asegurado los votos para ganarla. Esto no va de un "desahogo" momentáneo para que siga el presidente del Gobierno, advierte el líder popular, sino de "estrategia", que es lo que quiere el líder popular que se visualice en el próximo Congreso de julio.
Un Congreso donde, sin mirar por el retrovisor, quieren que sirva para impulsar a Feijóo como única alternativa y que los votantes interioricen como "Abascal le sirve en bandeja el argumentario a Sánchez y lo vamos a denunciar". La dirección del PP no piensa quedarse de brazos cruzados, sino que va a amplificar esta " connivencia" citando expresamente las siglas de VOX, algo que evitaban hasta hace poco tiempo.
Lo hacen desde el convencimiento de que "esto no ha hecho más que empezar" y avisan que hay que estar muy pendientes de las declaraciones el próximo día 23 de José Luis Ábalos y Koldo García. Este último está lanzado avisos de que podría 'tirar de la manta' y alcanzar un pacto con la Fiscalía si deja a su familia al margen de las actuaciones. El tercer hombre, Santos Cerdán, que ha perdido su aforamiento, y está a un paso de ser imputado por el Supremo, puede ser "una pieza clave en la lenta agonía de Sánchez", advierten en el PP.
Feijóo lleva al límite la presión a los socios y al PSOE
El análisis que hace la dirección de los populares es que mientras Abascal se dedica a "puestas en escena ficticias para tratar de dejar en evidencia al PP" y se convierte en el salvavidas de presidente del Gobierno, los socios de Sánchez "están dispuestos a aguantar la corrupción y la prostitución que les echen", para seguir exprimiendo al presidente del Gobierno o en el caso del PNV, mantener el Gobierno vasco.
Por eso, el Partido Popular va a incrementar al máximo la presión contra los socios de Sánchez y también contra Podemos, que hoy ponía el grito en el cielo y denunciaba que Sánchez ha perdido la "legitimidad" para presidir un Gobierno progresista, pero a renglón seguido añadía que no apoyaran una moción de censura y al más estilo Sánchez metía en la ecuación a VOX.
"Hoy martes tienen la oportunidad de luchar contra la corrupción o ser encubridores apoyando la comparecencia de Sánchez está misma semana", apuntan los populares, convencidos de que Sánchez va a tratar de ganar tiempo retrasando su comparecencia a la espera de a ver hasta dónde llega los que acompañaron a Sánchez en el Peugeot.
Pedro Sánchez, José Luis Ábalos, Santos Cerdán y Koldo (al fondo)-
El PP lo resume gráficamente: "Sánchez ha vuelto a levantar el muro del 2023 pero esta vez nos pilla escarmentados". El PP no va a cejar en su presión y, hurgando en la herida de los escándalos mensajes sobre mujeres entre Koldo y Ábalos, señalan a Sánchez por rehabilitar a Ábalos cuando " lo sabía". No sólo va a degradar la imagen de la presidenta del Gobierno, concluyen, sino también la del PSOE.