Sumar ya ha elegido: mejor gobernar junto a un PSOE manchado por la corrupción a que lo hagan PP y Vox
Sumar cierra filas con el PSOE en plena tormenta por el caso Cerdán y descarta romper la coalición de Gobierno pese al malestar creciente entre sus aliados. La formación insiste en exigir explicaciones y medidas contra la corrupción pero evita cualquier paso que pueda poner en riesgo la continuidad del Ejecutivo.

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, y la portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Martínez Barbero.
En plena tormenta política por los casos de corrupción que golpean al PSOE, muchas de las miradas se dirigen a su socio en el Gobierno. Especialmente desde el Partido Popular, con los de Feijóo intentando presionar para que Sumar pueda, ante los escándalos que rodean a su socio, dar un paso adelante y forzar situaciones que Pedro Sánchez y los suyos quieren evitar a toda costa como convocar elecciones o una moción de censura.
Sin embargo, Sumar parece haber elegido aferrarse a la coalición y rehúye de cualquier hipótesis de ruptura. Pese a las crecientes tensiones internas y a las voces críticas entre los aliados, la formación liderada por Yolanda Díaz ha decidido cerrar filas con Pedro Sánchez, aunque no sin marcar ciertas distancias.
La portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Martínez Barbero, ha dejado claro este lunes que su formación no contempla, por el momento, una salida del Ejecutivo, a pesar de que los Comunes –uno de sus principales integrantes– sí han abierto la puerta a esa posibilidad si no se actúa con contundencia. "Entiendo que se quiera entrar a valorar escenarios que ahora mismo no se producen, pero yo lo que valoro es lo que existe ahora mismo", ha asegurado Martínez Barbero en rueda de prensa, restando relevancia a las especulaciones sobre una crisis de Gobierno.

La portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Martínez Barbero.
Y es que la dirigente de Sumar ha insistido en que, a día de hoy, el llamado “caso Cerdán” está limitado al exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, y que no afecta directamente al presidente Sánchez. No obstante, ha calificado de "insuficiente" tanto la comparecencia del líder socialista como la carta pública enviada este martes, en la que trataba de poner fin a la polémica. Medias tintas que esonden una realidad: no rompen con el PSOE por no ceder el poder a PP y, posiblemente, Vox.
La estrategia de Sumar: exigir... sin romper
Sumar afirma que exigió garantías al presidente del Gobierno para asegurarse de que la trama de corrupción no alcanza a más dirigentes socialistas. Pero frente a esa aparente firmeza, la formación descarta cualquier medida que pueda poner en riesgo la continuidad del Ejecutivo. En definitiva, Sumar sigue optando por la estabilidad del Gobierno antes que abrir la puerta a un hipotético relevo liderado por un Feijóo que probablemente necesitaria los votos de Vox.
"La solución no es dejar que el PP y la ultraderecha gobiernen", ha expresado Martínez Barbero, desvelando la prioridad de su espacio político: sostener al PSOE en el poder, pese a las dudas y sospechas que pesan sobre su socio, para cumplir el mantra de "cualquier cosa es mejor que la derecha"
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Presión interna en aumento
Mientras Sumar mantiene su apoyo al PSOE, otras formaciones de la izquierda que integran la mayoría parlamentaria no esconden ya su malestar. Gerardo Pisarello, coportavoz de los Comunes, no descarta una posible ruptura y recalca que ya "no valen excusas ni buenas palabras". Desde Compromís, Águeda Micó ha sido aún más tajante al decir que no se fía de Sánchez y que es hora de medidas drásticas de regeneración. Incluso ha planteado que el presidente valore una moción de confianza si quiere recuperar la credibilidad.
Por su parte, desde la Chunta Aragonesista, el diputado Jorge Pueyo admite que su partido se plantea si "merece la pena seguir apoyando" a Sánchez y aseguró que "todos los escenarios están abiertos".
Frente a estas advertencias, Martínez Barbero ha intentado de contener la inquietud generalizada reiterando que Sumar exigirá “contundencia” ante cualquier indicio de corrupción y que así lo demostró con su exigencia de dimisión a Cerdán. Pero, al mismo tiempo, recalca que no trabajarán sobre “hipótesis”, sino solo sobre información contrastada.
Promesas de regeneración
A pesar de todo esto, Martínez Barbero ha apelado a la necesidad de un “reseteo de la legislatura”, asegurando que la ciudadanía está profundamente molesta por los escándalos. Eso sí, ellos no parecen tan molestos como para cortar por lo sano con sus socios, lo que daría vía libre a los máximos enemigos.
Como respuesta, ha anunciado que Sumar llevará al Congreso una propuesta para crear una Oficina Estatal contra la Corrupción y reclama al PSOE que se desbloquee la agenda social. "Corrupción cero es posible", ha afirmado la portavoz, que también ha pedido medidas concretas, como prohibir la contratación pública a empresas condenadas por corrupción o eliminar los aforamientos.
Pero mientras las promesas se acumulan y los discursos se endurecen, la decisión de fondo está tomada: Sumar seguirá en el Gobierno aunque el socio esté bajo sospecha. La prioridad, en sus propias palabras, sigue siendo evitar un Gobierno del PP y Vox, incluso si eso significa mirar hacia otro lado ante los escándalos que manchan al PSOE.