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Golpe casi definitivo a Mouliáa: sus supuestos amigos respaldan a Errejón, le acusan de "adornar" y contradicen su versión

Soraya y Borja, dueños de la casa donde se celebró la fiesta y testigos clave de lo sucedido, apoyan la versión del político. Ambos eran amigos del exmarido de Mouliáa y cortaron la relación con la actriz cuando lo dejaron. Los dos han puesto en duda la credibilidad de Mouliáa, asegurando que a veces "adorna y fabula". En el caso de él incluso contactó con Errejón para ver "qué hacer con el juicio".

Elisa Mouliáa e Íñigo Errejón atienden a los medios de comunicación tras sus declaraciones.

Elisa Mouliáa e Íñigo Errejón atienden a los medios de comunicación tras sus declaraciones.Europa Press

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Raúl Puente

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En plena tormenta política por el 'caso Koldo' con la aparición estelar de Santos Cerdán para completar el trío junto a Koldo García y José Luis Ábalos, reaparece en escena el otro escándalo que ha golpeado a la izquierda de nuestro país: la denuncia por presunta agresión sexual de Íñigo Errejón a Elisa Mouliáa

Este viernes era un día clave con la declaración de dos testigos que, en un principio, podría esperarse que declararan en favor de la actriz. Sin embargo ha ocurrido todo lo contrario. Evidentemente tienen la obligación como testigos de decir lo que vieron, pero siendo supuestos amigos de Mouliaa cabía esperar una declaración más favorable a la actriz.

Se trata de Soraya y Borja, los organizadores de la fiesta en la que ocurrieron los hechos y que hasta ahora se creía eran amigos de Mouliaá. De hecho, ellos le invitaron al evento y esta, a su vez, le dijo al exportavoz de Sumar si quería acompañarle. Sin embargo, la realidad es que eran amigos del exmarido de la actriz, por lo que rompieron la relación de amistad tras su separación a finales de 2022.

Soraya, quien ha declarado por videoconferencia desde Australia, ha asegurado ante el juez que Mouliaá llegó a afirmar que “lo que había pasado con Errejón no era un delito”. Esta afirmación fue recogida en un audio cuya entrega ha solicitado el magistrado Adolfo Carretero. La testigo también ha declarado que la actriz le explicó que decidió finalmente presentar la denuncia al considerar, tras informarse y ver casos similares, que los hechos podrían encajar dentro de la ley del ‘solo sí es sí’, sintiendo un “deber moral” de hacerlo “por motivos altruistas”.

Sin embargo, Soraya no ha dudado en describir a Mouliaá como una persona que a menudo “fabula y adorna las cosas”. Ha aclarado que no existe enemistad entre ambas, pero que dejaron de hablarse porque esa supuesta actitud fabuladora le incomodaba.

No solo eso, sino que la testigo también ha echado por tierra otro de los elementos del relato de Mouliaá: que estaba afectada por el alcohol. Según Soraya, la actriz “no estaba bastante afectada” por la bebida, sino “como todos cuando se toman unas copas”, restándole así importancia al asunto. En esta línea, ha coincidido con otro testigo anterior, Fernando, quien también ha declarado no haber notado comportamientos extraños ni signos de embriaguez.

Sobre lo que ocurrió en la habitación, Soraya ha explicado que Mouliaá le contó que Errejón fue “un poco baboso”, que “entró a saco, muy rápido”, pero que no mencionó en ningún momento una agresión forzada. Ha relatado que la actriz se sintió decepcionada por la actitud del político, que no quería mantener relaciones esa noche y que se marchó voluntariamente de la casa, “aparentemente normal”. Además, ha remarcado que las habitaciones no tienen pestillo, contradiciendo otro punto clave de la denuncia: que Errejón habría encerrado a la actriz a la fuerza.

La actriz Elisa Mouliaá llega a declarar a los juzgados de Plaza de Castilla.

La actriz Elisa Mouliaá llega a declarar a los juzgados de Plaza de Castilla.Europa Press

Otro testigo asegura haber sido presionado por Mouliáa para que apoyara su versión

El otro testigo que declaró este viernes, Borja, también desde Australia, ha reforzado esta versión más favorable al político. De hecho, ha admitido haber contactado con Errejón por correo tras conocer la denuncia, porque le parecía “injusta”. Incluso ha reconocido haberle preguntado directamente: “¿Cuál es el plan con el juicio?”, lo que ha llevado a la acusación popular a pedir que se investigue una posible obstrucción a la justicia. También se ha quejado la defensa de Mouliáa, afirmando que el dueño del piso había pactado con Errejón su declaración, por lo que la Fiscalía ha reclamado comprobar "cuál ha sido el grado de interferencia".

Borja ha destacado que no vio a Mouliaá especialmente afectada aquella noche, ni tampoco observó ningún gesto violento por parte de Errejón, como agarrarla del brazo, tal y como se sugiere en la denuncia. También negó que en la casa hubiera pestillos. No solo eso, este testigo defiende que, cuando el caso salió a la luz, ella les "presionó" para que hicieran caso a su versión hasta el punto que le bloqueó las comunicaciones.

A este testimonio se ha sumado el de un tercer asistente a la fiesta, Hugo, quien ha asegurado no haber notado a Mouliaá bebida y haber percibido “normalidad” cuando se marcharon. Ha dicho, además, que recibió mensajes posteriores de la actriz que decidió no responder. Por su parte, los dos taxistas que transportaron a Errejón y Mouliaá esa noche no han comparecido. Uno alegó no recordar nada, y el otro, no encontrarse en condiciones de declarar.

Ampliar diligencias contra Errejón por hablar con testigos: posible obstrucción a la Justicia

Tras estas declaraciones, la Asociación de Ayuda de Defensa Integral a las Víctimas Especializada —que ejerce la acusación popular— ha solicitado al juez que se amplíe la imputación contra Errejón por un posible delito de obstrucción a la justicia. Consideran que las conversaciones entre el político y Borja podrían haber influido en el testimonio de este último en perjuicio de la denunciante. Por ello, han pedido al magistrado que se clone el teléfono del exdiputado y que tanto Borja como Soraya entreguen sus comunicaciones con Errejón y con Mouliaá.

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