Jueces y fiscales se rebelan en Madrid contra las injerencias del Gobierno en la Justicia
Miles de profesionales del ámbito judicial se concentraron frente al Alto Tribunal para expresar su rechazo a los cambios legislativos que, denuncian, socavan la autonomía del poder jurisdiccional

Decenas de jueces y fiscales en su protesta frente al Tribunal Supremo
Miles de jueces y fiscales se han concentrado este sábado en Madrid, a las puertas del Tribunal Supremo, para alzar la voz contra las reformas judiciales impulsadas por el Gobierno. La protesta, histórica por su magnitud y por la contundencia del mensaje, ha sido interpretada como un clamor del poder judicial ante lo que consideran una amenaza directa a su independencia.
La manifestación, respaldada por las principales asociaciones de jueces y fiscales, ha puesto de manifiesto un malestar creciente en la carrera judicial. Bajo pancartas con lemas como "Separación de poderes, no sometimiento", los asistentes exigieron respeto a la autonomía institucional y alertaron del riesgo que entraña politizar la Justicia.
Desde el Gobierno, sin embargo, las críticas han sido minimizadas. El ministro de la Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, ha calificado la concentración de "infundada", asegurando que las reformas no pretenden injerencias sino "modernización". Sus palabras han sido recibidas con indignación en el sector judicial, que acusa al Ejecutivo de negarse a escuchar.
"Ley Begoña" y "Ley Bolaños"
La portavoz del PP en el Senado, Carmen Fúnez, ha bautizado la ley que quiere impulsar el Gobierno para limitar las acusaciones populares como "Ley Begoña" y la reforma de la Ley de Eficiencia Judicial, como "Ley Bolaños", todo ello parte de un sistema para "controlar más el sistema judicial".
Fúnez, que antes de la concentración se reunió con el decano del Colegio de Procuradores, ha señalado que su partido comprende y comparte los motivos por los que se ha convocado esta huelga y ha trasladado "que no es de recibo" que desde el Gobierno "se ataque al sistema judicial como consecuencia de la multitud de casos de corrupción que rodean y acorralan al presidente del Gobierno" y a los miembros de su familia, partido y ministerios.
Punto crítico
El enfrentamiento entre la cúpula judicial y el Gobierno no es nuevo, pero ha alcanzado un punto crítico con la propuesta de reforma del sistema de nombramientos del Consejo General del Poder Judicial. Los magistrados denuncian que lo que pretende Moncloa es colonizar el órgano de gobierno de los jueces desde el Parlamento.
La manifestación ha servido también para poner de relieve la unidad del poder judicial en defensa de su independencia. Pese a sus diferencias internas, las asociaciones mayoritarias han coincidido en que las reformas legislativas planteadas suponen un paso atrás inaceptable y un riesgo para las garantías constitucionales.
El mensaje que lanzan jueces y fiscales es contundente: si el Ejecutivo sigue adelante con sus planes, la fractura institucional será inevitable. La Justicia no está dispuesta a aceptar presiones políticas ni a renunciar a su papel como contrapeso del poder político.