Revilla denuncia que Sánchez gobierna con pelotas e incompetentes
El expresidente cántabro alerta del deterioro institucional y culpa al entorno presidencial de fomentar irregularidades al anteponer la lealtad a la capacidad en la gestión pública

Revilla, en el acto de su sucesión como candidato electoral del PRC
Miguel Ángel Revilla ha acusado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de gobernar con “pelotas e incompetentes” y ha vinculado esa dinámica con el aumento de la corrupción. El expresidente cántabro del PRC advirtió de que “cuando uno se rodea de mediocres, lo siguiente es el deterioro institucional y las tramas oscuras”.
El líder del PRC se mostró especialmente duro con la composición del equipo que rodea al presidente del Gobierno, al que reprocha haber conformado un círculo de obediencia ciega. “No se puede dirigir un país con aduladores sin capacidad ni experiencia. Eso deriva en chapuzas políticas y en escándalos”, afirmó.
No es la primera vez que Revilla se distancia públicamente de Sánchez. En ocasiones anteriores, como en una entrevista en enero, ya advirtió que “Pedro Sánchez no acepta la crítica ni tolera el debate interno”. A su juicio, esta actitud ha contaminado el funcionamiento institucional y ha minado la calidad democrática.
Durante su intervención, Revilla insistió en que “cuando se rodea uno de incompetentes, es más fácil que se generen tramas oscuras. Si se deja de lado a los mejores y se elige por fidelidad, es cuestión de tiempo que estalle la corrupción”. Y sentenció: “Estoy muy preocupado por la deriva que está tomando esto”.
"Letal para la democracia"
El expresidente cántabro apuntó también al riesgo que supone “normalizar la impunidad” desde el poder. “Se está erosionando la confianza de los ciudadanos en las instituciones y eso es letal para la democracia. No se puede gobernar solo por estrategia o intereses de partido”, denunció.
En su mensaje hubo espacio para la autocrítica general de la política: “Yo he estado muchos años en cargos públicos y sé que no todo el mundo sirve para esto. Pero ahora lo que se premia es la obediencia. Y eso tiene un precio: el descrédito”.
La crítica de Revilla llega en un momento especialmente sensible para el Gobierno, inmerso en diversas investigaciones relacionadas con presuntas irregularidades en la gestión de contratos públicos. Desde el entorno del PRC insisten en que “es necesario un cambio de rumbo antes de que el deterioro institucional sea irreversible”.