cumple condena en villahierro (León)
Así vive en prisión 'El Chicle', nueve años después del asesinato de Diana Quer
Condenado a prisión permanente revisable, Abuín acumula otras sentencias por agresión sexual y tráfico de drogas, reflejando su perfil de delincuente reincidente.

José Enrique Abuín Gey, alias el Chicle.
Han pasado nueve años desde aquel 22 de agosto de 2016, cuando el nombre de Diana Quer se convirtió en sinónimo de tragedia y conmoción en toda España. La joven, de apenas 18 años, desapareció en la localidad gallega de A Pobra do Caramiñal, en A Coruña, tras disfrutar de las fiestas locales con amigos. Lo que parecía una noche más de verano acabó en un crimen atroz que marcó un antes y un después. Su asesino, José Enrique Abuín, alias 'El Chicle', un depredador reincidente, la interceptó en la madrugada, desatando un caso que mantuvo en vilo a la sociedad española.
La desaparición de Diana desencadenó una investigación titánica. Durante más de 500 días, las autoridades rastrearon cada pista, mientras la incertidumbre y el dolor se apoderaban de su familia y de un país entero. No fue hasta el 31 de diciembre de 2017 cuando se halló el cuerpo de la joven, oculto en un pozo de una nave abandonada en Rianxo. Dos días antes, el 29 de diciembre, la Guardia Civil detuvo a El Chicle, quien, acorralado, confesó y señaló el lugar donde escondió el cadáver.
En el juicio, celebrado en la Audiencia Provincial de A Coruña, se desgranó la crueldad del crimen. Diana sufrió momentos de “terror y dolor insoportable” antes de ser estrangulada. Abuín fue condenado a prisión permanente revisable por asesinato con alevosía, agresión sexual y detención ilegal. Desde entonces, cumple condena en la prisión de Villahierro, en León, tras pasar por el módulo de Respeto de Mansilla de las Mulas. Allí, según fuentes penitenciarias, su comportamiento ha sido “correcto pero discreto”, sin implicarse en actividades ni destacar en nada. La posibilidad de permisos de salida, que la ley contempla a partir de finales de 2025, parece una quimera: su historial violento y su falta de rehabilitación juegan en su contra. El tercer grado, en el mejor de los casos, no llegaría antes de 2039.
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Pero la sombra de El Chicle se alarga más allá del caso Quer. En 2022, una nueva condena de 14 años por violar a su cuñada, Vanesa Rodríguez, en 2005, cuando esta tenía solo 17 años, reabrió heridas del pasado. Aquel caso, olvidado durante años, salió a la luz tras la detención de Abuín en 2018, confirmando su perfil de depredador implacable.
Un caso que marcó a una nación
Nueve años después, el asesinato de Diana Quer sigue siendo una herida abierta. Aquella fatídica madrugada, Abuín abordó a la joven con intenciones sexuales, la retuvo y, tras estrangularla, ocultó su cuerpo en un pozo donde permaneció más de un año. Aunque inicialmente negó cualquier vínculo con el crimen, asegurando un atropello accidental, la verdad salió a flote en un juicio que conmocionó a la opinión pública. La lucha incansable de Juan Carlos Quer, padre de Diana, convirtió el caso en un símbolo contra la violencia de género y la reincidencia delictiva.

Diana Quer, víctima de El Chicle
Un historial delictivo sin fin
El Chicle no es un delincuente cualquiera. Su expediente suma cuatro condenas firmes. En diciembre de 2017, semanas antes de su detención por el caso Quer, intentó secuestrar y agredir sexualmente a otra joven en Boiro. La abordó en una calle solitaria, le arrebató el móvil y, cuchillo en mano, intentó meterla en el maletero de su coche. La valentía de la víctima y la intervención de dos testigos frustraron el ataque, pero le valieron cinco años de cárcel. A esto se suma una condena de dos años y medio por tráfico de drogas, completando un retrato de reincidencia y violencia que hace difícil imaginar su reinserción.
El caso de Diana Quer no es solo la crónica de un crimen: es el reflejo de un depredador sin freno, de una familia rota y de una sociedad que aún busca respuestas. Nueve años después, su nombre sigue resonando como un grito de justicia.