El beso de la serpiente: Otegi se desvive por Pedro Sánchez y se declara el socio más fiel del Gobierno
El líder de Bildu anuncia "toda la voluntad del mundo" para aprobar los Presupuestos frente a las reticencias de otros grupos de izquierda e independentistas y pide "no trasladar el ambiente tóxico" y evitar que gobierne la derecha

El líder de Bildu, Arnaldo Otegi
Quien se lo iba a decir al PSOE de hace dos décadas que sufría el zarpazo del terrorismo que su socio más fiel en el Gobierno de España iba a ser los herederos políticos del terrorismo. Mientras otros grupos de izquierda e independentistas como Podemos o Junts muestran sus reticencias a aprobar unos futuros presupuestos y auguran una dura negociación, desde Bildu su líder, Arnaldo Otegi, ha mostrado “toda la voluntad del mundo” en que el Ejecutivo de Pedro Sánchez tenga unas cuentas.
En su primera comparecencia tras el verano, Otegi reiteró no sólo su plena disposición a pactar con Pedro Sánchez, sino también su convicción de que apoyar al Gobierno responde al mandato expresado por la ciudadanía vasca y navarra en las últimas elecciones generales. “Lo que votó el pueblo vasco, por encima de todo, es que la extrema derecha no gobierne en España”, ha defendido el líder de Bildu, enmarcando su decisión dentro de lo que considera una prioridad política y rechazando la posibilidad de unas elecciones generales “para evitar que la derecha y la ultraderecha gobiernen en el Estado”.
El dirigente abertzale encara dos años de máxima intensidad con la vista puesta en superar al PNV en el País Vasco en 2027, una meta que marcará la estrategia de Bildu en los próximos meses. Por ello, Otegi no ahorró críticas al clima político crispado y reclamó que el PNV y el PSOE vasco rectifiquen parte de sus políticas para poder alcanzar “acuerdos de país”, pidiendo “no trasladar el ambiente político tóxico” de Madrid al País Vasco.
Con el apoyo de Podemos cada vez más incierto y los cuatro votos morados de Ione Belarra y compañía convertidos en una incógnita, Pedro Sánchez da prácticamente por garantizados los seis votos de Bildu, fundamentales para sacar adelante las cuentas públicas y sostener su permanencia en la Moncloa. Incluso con el respaldo de Junts, ERC y el sí de Ábalos, el Gobierno necesitaría al menos la abstención de Podemos para consolidar el proyecto. Los de Puigdemont además tampoco lo van a poner fácil y por ahora no dan su voto a unas futuras cuentas.
Mientras tanto, la izquierda abertzale se prepara para un otoño cargado de movilizaciones. Este mes celebrará una Conferencia Política en San Sebastián, y en noviembre organizará una gran protesta. Además, Sortu -el principal partido que forma Bildu y heredero de Batasuna- prepara un acto en Pamplona el 27 de septiembre para rendir homenaje a los etarras Txiki y Otaegi, en el 50 aniversario de su fusilamiento por el régimen franquista. Unos socios ideales para Pedro Sánchez que olvida los años de plomo que sufrió el PSOE.