AÑO JUDICIAL
La presidenta del CGPJ da un fuerte tirón de orejas a Sánchez ante el Rey: "Las descalificaciones son inoportunas y rechazables"
Isabel Perelló ha reivindicado la independencia judicial y ha censurado los ataques del Gobierno en un discurso contundente durante la apertura del año judicial

La presidenta del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Isabel Perelló.
La apertura del año judicial 2025, presidida por el rey Felipe VI, ha estado marcada por el discurso firme y directo de Isabel Perelló, presidenta del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). En un contexto de máxima tensión entre el poder ejecutivo y el judicial, Perelló ha enviado un mensaje claro al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, reprochando las "descalificaciones inoportunas y rechazables" vertidas contra los jueces.
Sin mencionar nombres, pero con una alusión inequívoca, la magistrada ha respondido a las recientes acusaciones de Sánchez, quien ha señalado a ciertos jueces de "hacer política", generando malestar en la carrera judicial. Perelló, primera mujer en presidir el CGPJ, ha aprovechado la solemne ceremonia para subrayar la importancia de la independencia judicial como pilar del Estado de Derecho. "Resultan totalmente inoportunas y rechazables las insistentes descalificaciones a la Justicia provenientes de poderes públicos", ha afirmado, en presencia del monarca y del ministro de Justicia, Félix Bolaños.
Sus palabras, pronunciadas en el Salón de Plenos del Tribunal Supremo, han resonado como un llamamiento a respetar la separación de poderes, en un momento en que las críticas del Ejecutivo y de sus socios a la judicatura se han intensificado. El discurso de Perelló no solo ha defendido la labor de los jueces, sino que también ha recordado la fragilidad institucional que atraviesa el Poder Judicial. La presidenta ha destacado la "incansable dedicación" de los magistrados, quienes, pese a trabajar en condiciones precarias, han minimizado el impacto de las dificultades sobre la ciudadanía.
"Podemos sentirnos orgullosos de la labor que desempeñáis con vocación y entrega", ha expresado, dirigiéndose a sus compañeros de la carrera judicial. La intervención de Perelló no se ha limitado a responder a las críticas del Gobierno. También ha abordado los retos pendientes del CGPJ, como la cobertura de un centenar de plazas vacantes en el Supremo, la Audiencia Nacional y los tribunales superiores. Ha prometido que estos nombramientos se realizarán con "rigor, transparencia y respetando estrictamente los principios de mérito y capacidad", un mensaje que busca contrarrestar las acusaciones de politización en la justicia.
Además, ha hecho un guiño a la igualdad, agradeciendo a las mujeres que han luchado por romper techos de cristal en el ámbito judicial, un reconocimiento que cobra especial relevancia dado su propio hito como primera presidenta del CGPJ.
La presencia del fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, ha añadido una nota de controversia al acto. Procesado por un presunto delito de revelación de secretos en el caso del novio de Isabel Díaz Ayuso, su participación ha generado malestar entre algunos vocales del CGPJ y asociaciones judiciales, que han considerado su asistencia "inapropiada". Sin embargo, Perelló ha evitado referirse directamente a esta polémica, manteniendo un tono institucional y centrándose en la defensa de la judicatura frente a las injerencias externas.
El discurso de Perelló ha reflejado el sentir de una judicatura que exige respeto y autonomía. En un año judicial que comienza bajo la sombra de casos como la ley de amnistía o las investigaciones que afectan al entorno del presidente, sus palabras han resonado como un recordatorio: nadie, ni siquiera el Gobierno, está por encima de la ley. La "era Perelló" ha arrancado con fuerza, y su liderazgo promete ser un dique frente a las presiones políticas que amenazan la independencia judicial.