La UCI fulmina a Sánchez por avalar protestas que sabotearon la Vuelta 2025
La Unión Ciclista Internacional condena los incidentes pro-Palestina y cuestiona la capacidad de España para garantizar la seguridad en eventos deportivos.

Cargas policiales a varias personas que protestan a favor de Palestina en Atocha, este domingo en Madrid
La Unión Ciclista Internacional (UCI) ha emitido un durísimo comunicado en el que arremete contra los graves incidentes que han empañado la edición de 2025 de La Vuelta Ciclista a España, señalando directamente al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, por su respaldo a las protestas a favor de Palestina que culminaron en la interrupción abrupta de la última etapa, disputada este domingo en Madrid. La UCI expresa su “total desaprobación y profunda preocupación” por unos hechos que considera una afrenta al deporte y a los valores olímpicos.
Desde que La Vuelta entró en territorio español, la carrera ha sido escenario de continuas acciones militantes que han puesto en peligro la seguridad de los corredores. La UCI detalla intrusiones de manifestantes en el pelotón, lanzamiento de orina y actos que provocaron caídas, lesiones y el abandono de varios ciclistas. Estos incidentes, calificados como una “grave violación” de la Carta Olímpica, han generado una situación insostenible que ha dañado la imagen del ciclismo internacional y de España como organizador de eventos deportivos.
La UCI no duda en cuestionar la idoneidad de España como sede de competiciones de primer nivel
El organismo elogia la “rapidez y serenidad” de los organizadores de La Vuelta, quienes implementaron medidas de emergencia para mantener la competición en pie, demostrando una profesionalidad ejemplar en defensa de la autonomía del deporte. Sin embargo, la UCI reserva sus críticas más contundentes para Sánchez y su Gobierno, a los que acusa de respaldar activamente las protestas e incluso de expresar “admiración” hacia los manifestantes. Esta postura, según la UCI, contradice los valores olímpicos de unión, respeto y paz, y pone en entredicho la capacidad de España para garantizar la seguridad y el correcto desarrollo de grandes eventos deportivos internacionales.
La UCI no duda en cuestionar la idoneidad de España como sede de competiciones de primer nivel, señalando que el apoyo del Gobierno a acciones que “obstaculizan” el desarrollo de La Vuelta refleja una falta de compromiso con los principios de la Carta Olímpica. Este pronunciamiento supone un varapalo para la imagen de España, tradicionalmente reconocida por su capacidad para albergar eventos deportivos de envergadura.
Los incidentes de La Vuelta 2025 no son un caso aislado, sino que se enmarcan en un contexto de creciente polarización que ha encontrado en el deporte un nuevo escenario para reivindicaciones políticas. La UCI lamenta que una competición de la magnitud de La Vuelta, que debería ser un símbolo de unidad y excelencia deportiva, haya sido utilizada como plataforma para protestas que han comprometido la seguridad de los corredores y el prestigio de la prueba.
La contundencia del comunicado de la UCI refleja la gravedad de los hechos y pone el foco en la responsabilidad del Gobierno español. La organización exige un compromiso claro con los valores del deporte y medidas concretas para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro. Mientras tanto, el ciclismo internacional queda a la espera de una respuesta que devuelva la confianza en España como anfitrión de grandes eventos deportivos.
Comunicado de la UCI
Desde la llegada de la carrera al territorio español, la Vuelta se ha visto perturbada casi a diario por acciones de carácter militante: intrusiones de individuos en el pelotón, lanzamiento de orina y puesta en peligro de los corredores, atentando contra su integridad física, ya que algunos sufrieron caídas, lesiones y se vieron obligados a abandonar la prueba. Ante estos incidentes, los organizadores de la carrera reaccionaron con rapidez y serenidad, implementando medidas de emergencia para garantizar la continuidad de la prueba. Han actuado con una profesionalidad ejemplar, respetando la autonomía y la independencia del deporte.
Los actos reiterados que afectaron a un número considerable de etapas constituyen una grave violación de la Carta Olímpica y de los principios fundamentales del deporte.
Lamentamos asimismo que el presidente del Gobierno español y su equipo hayan respaldado acciones realizadas en el marco de una competición deportiva que pueden obstaculizar su buen desarrollo y que, en algunos casos, hayan expresado su admiración hacia los manifestantes. Esta postura contradice totalmente los valores olímpicos de unión, respeto mutuo y paz. Además, pone en tela de juicio la capacidad de España para acoger grandes eventos deportivos internacionales garantizando su buen desarrollo en condiciones de seguridad y de conformidad con los principios de la Carta Olímpica.