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CORRUPCIÓN EN LA MONCLOA

Gobierno y PSOE criminalizan y rabian contra la UCO para salvar al fiscal general y al resto

Patxi López defiende a Álvaro García Ortiz como víctima de una “inquisición”, mientras Fiscalía y Abogacía del Estado apuntan a la Guardia Civil y al Tribunal Supremo en una estrategia política para desacreditar a las instituciones y blindar el poder de Pedro Sánchez

El fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, a su llegada a la segunda jornada del juicio contra él por la filtración de secretos de la pareja de Isabel Díaz Ayuso.

El fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, a su llegada a la segunda jornada del juicio contra él por la filtración de secretos de la pareja de Isabel Díaz Ayuso.A. Perez Meca

Abel Martín
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Estado contra Estado. Todo vale. Lo que sea con tal de "ganar el relato". Y en esas anda el Gobierno de coalición y el propio Partido Socialista Obrero Español. El juicio en el Tribunal Supremo contra el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, ha desencadenado una ofensiva política sin precedentes. 

Sin ir más lejos, este viernes, el portavoz del PSOE en el Congreso, Patxi López, no solo asegura su “absoluta convicción” de inocencia, sino que denuncia una investigación sesgada: ¿Por qué solo él?, se pregunta, en referencia al informe de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil. Según su opinión, con "informes recortados en unas partes" y sin hacer referencia a las más de 400 personas que pudieron tener acceso al mail del abogado del novio de Isabel Díaz Ayuso. Para asombro de pocos, López pone en duda que los jueces sean "seres de luz" y dice no encontrar "ni pies ni cabeza" a este juicio.

Patxi López es juez... y no lo sabíamos

Patxi López, el mismo que no fue capaz de acabar sus estudios, ahora resulta que es juez y no lo había hecho público. El que un día llegó a ser 'lehendakari', se ha mostrado en todo momento convencido de que habrá una sentencia absolutoria, recalcando que no solo respeta las sentencias, sino que las cumple, pero ha aclarado que se pueden criticar. Dicho esto, López ha considerado "muy curioso" que a Pedro Sánchez le haya "puesto a parir" una asociación de fiscales por decir que cree que el fiscal general es inocente, por entender que hay injerencia en la justicia, mientras que no se ha comentado nada sobre la apreciación de la derecha de que el fiscal general es culpable.

"¿Ha salido algún fiscal a decir algo? Claro, si esa pregunta no tiene respuesta, es que ya está todo dicho", ha remachado. Un síntoma más de la desesperación que hay en el seno de Moncloa y de Ferraz. La desesperación de todo un Ejecutivo y de un partido de Gobierno. No en vano, este PSOE a través de López, no está simplemente defendiendo a un cargo investigado, sino lanzando un mensaje claro en el que se pretende trasladar a la opinión pública que las instituciones del Estado no son neutrales, sino que sirven a otros propósitos. 

Esa narrativa busca un doble objetivo: proteger a Álvaro García Ortiz y erosionar la credibilidad de quienes lo investigan.

Fiscalía y Abogacía del Estado también se suman

Al mismo tiempo, la Fiscalía y la Abogacía del Estado arremeten contra la Unidad Central Operativa, acusándola de basarse en “inferencias” y de protagonizar un “juicio paralelo”. Así lo denuncian algunos letrados letrados presentes en las sesiones del juicio, que destacan las maneras en las que se ha atacado desde ambas instituciones a los agentes de la UCO que han tenido que declarar como testigos en el proceso contra el propio Álvaro García Ortiz.

Desde la Abogacía del Estado se ha llegado a pedir, incluso, la nulidad del caso por el "incumplimiento" de los efectivos de la Unidad Central Operativa en el momento del registro a Álvaro García Ortiz

Fuentes de la Guardia Civil y de la judicatura consideran que todo esto es también parte de la estrategia de Pedro Sánchez, al intentar desprestigiar a la UCO y al Tribunal Supremo para proteger a su entorno más cercano. Ahora es el fiscal general, más adelante, serán otros, Esta ofensiva, no solo de defensa, apuntaría a deslegitimar a las instituciones del Estado que no le bailan el agua al Gobierno.

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